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El truco de Pedro Pascal para lucir una piel fresca y saludable a los 50: “No hay crema que lo sustituya”

Pedro Pascal en una alfombra roja reciente
Pedro Pascal en una alfombra roja reciente. Getty Images
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Pedro Pascal ya tiene casi 51 años. Nació el 2 de abril de 1975 en Santiago de Chile y durante la última década se ha convertido en una de las mayores estrellas del mundo del celuloide, siempre ocupado con rodajes, alfombras rojas y portadas de revistas. Esto, que a priori puede parecer emocionante, también implica madrugones, viajes intercontinentales, noches cortas y el tipo de estrés crónico que cualquier dermatólogo describe como el peor enemigo de la piel. Y sin embargo, su aspecto en cada aparición pública parece desafiar la lógica. 

Por supuesto, no se trata de un milagro, sino que tiene una sencilla explicación que no es el uso de una crema secreta ni de tratamientos inaccesibles. Es tan sencillo como un conjunto de hábitos concretos, verificados por sus colaboradores más cercanos, que cualquiera puede intentar replicar.

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Café, siesta y algo más

En un vídeo viral que recorrió las redes, Pedro Pascal fue captado pidiendo en Starbucks un espresso cuádruple helado en una taza venti con hielo extra y seis shots de espresso, una dosis aproximada de 384 mg de cafeína. La imagen del actor con ese pedido se convirtió en meme global, pero lo que pasó desapercibido es el contexto, y cómo ese café de alto octanaje no es el secreto de su piel, sino el primer paso de un ritual diario que incluye hábitos mucho más determinantes. 

De hecho, el actor ha declarado que la combinación de café con algo muy ‘nuestro’ es su pequeño secreto del éxito para sobrevivir al frenetismo de su día a día. Nos referimos a la siesta, que el actor practica con asiduidad, teniendo siempre cuidado de no excederse en los tiempos. De hecho, el propio Pascal ha afirmado que “Mi truco para sobrevivir a los rodajes es el café y las siestas de 20 minutos. No hay crema que sustituya a la siesta"

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Además, y como no podía ser de otra forma, complementa esto con un trabajo que no deja nada al azar. Así, su estilista de confianza, Courtney (Coco) Ullrich-Mooney, revela que el actor es un gran fanático de la terapia de luz roja, una técnica que se usa para preparar su piel antes de los eventos importantes, mejorando su textura, reduciendo líneas finas y ojeras, y potenciando la absorción de sus productos de cuidado facial. 

Esta terapia de luz roja tiene respaldo clínico para uso estético, y es una opción de tratamiento segura, efectiva y natural para el rejuvenecimiento de la piel. Su mecanismo actúa directamente sobre las mitocondrias, de forma que cuando reciben suficiente luz roja o infrarroja, generan más energía, haciendo que las células sean más eficientes reparándose, reduciendo inflamación local y regenerando tejidos dañados. 

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El principio que lo explica todo: dormir es reparar

Por supuesto, si hay un hábito que concentra el secreto del aspecto de Pedro Pascal, es el descanso. En declaraciones a Entertainment Weekly, el actor resumió su fórmula de bienestar en una sola frase: "Levántate, haz algo, mantente ocupado, come bien, duerme." Ese último verbo no es un comodín, sino que es el núcleo fisiológico de todo lo demás.

La ciencia del sueño aplicada a la piel es contundente. Si no descansamos bien, la producción de colágeno para mantener una piel hidratada y brillante disminuye. A medida que envejecemos, la producción de colágeno disminuye, lo que hace que aparezcan arrugas de expresión alrededor de los ojos y en el rostro. A su vez, disfrutar de un buen descanso permite un aumento de producción de colágeno evitando una aparición prematura. 

El mecanismo hormonal es igualmente preciso. Mientras dormimos, el cuerpo reduce los niveles de cortisol, que es la hormona del estrés, y aumenta la producción de colágeno y elastina, dos componentes clave para mantener la piel firme, luminosa y saludable. La falta de sueño provoca el efecto contrario. 

A esto hay que añadir que durante el sueño profundo, el cuerpo aumenta la producción de la hormona del crecimiento humano, que es vital para el crecimiento de los tejidos y la reparación de los músculos. Esta hormona también juega un papel importante en la regeneración de la piel, favoreciendo la síntesis de colágeno y elastina. El resultado acumulado de interrumpir este ciclo noche tras noche es obvio, haciendo que un sueño de mala calidad acelere el envejecimiento, ya que afecta a la capacidad de regeneración nocturna, presentando la piel no solo un aspecto apagado, sino con signos de la edad de forma prematura. 

La ciencia del sueño no se limita a las horas nocturnas. Los especialistas indican que las siestas a mitad del día solo son saludables si se mantienen en el rango de 10 a 30 minutos, evitando así alcanzar la fase de sueño profundo. El intervalo ideal es de 15 a 20 minutos, suficiente para que el organismo se relaje sin caer en sueño profundo.

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El entrenamiento que completa la ecuación

El tercer pilar es el movimiento. Además de un entrenamiento de calistenia y movilidad regular, Pascal implementó una alimentación más equilibrada en su día a día junto a adecuadas horas de descanso y mucha disciplina. El ejercicio regular mejora la circulación sanguínea periférica, incluyendo la del rostro, y reduce los marcadores inflamatorios sistémicos, que son exactamente los mismos que aceleran el envejecimiento cutáneo.

La conclusión que se extrae del conjunto de hábitos de Pedro Pascal no es paradójica: la piel fresca a los 50 no se compra, se duerme, se mueve y se cuida desde dentro. La terapia de luz roja es el complemento técnico que multiplica lo que el descanso y el movimiento ya han construido. Sin esa base, ninguna crema tiene con qué trabajar.