La rutina de Nicole Kidman para mantenerse en forma a los 58 años: "Intento no ser demasiado estricta"
La actriz australiana sigue una filosofía de vida coherente: constancia sin rigidez
Lo que de verdad dijo Nicole Kidman con esa frase que circula por internet: "No quiero tener más orgasmos"
El pasado 15 de marzo de 2026 Nicole Kidman pisó la alfombra roja de los Oscar con la misma presencia física que la ha convertido en un referente a los 58 años. Lejos de explicarlo por genética o por secretos inalcanzables, la actriz australiana ha ido desgranando en distintas entrevistas una filosofía de vida coherente, construida sobre un principio tremendamente sencillo: constancia sin rigidez.
"No soy extrema con el ejercicio"
Lejos de atribuirlo únicamente a la genética, la intérprete explicó en una entrevista con Women's Health que gran parte de su bienestar está relacionado con su forma de entrenar. "Con el fitness intento no ser demasiado estricta. Me gusta mezclar distintos ejercicios para asegurarme de que siga siendo divertido", explicó la actriz. "Corro, hago bicicleta, hago yoga… lo que sea que pueda hacer y donde quiera que esté en el mundo."
Más allá del gimnasio, Kidman mantiene una relación muy natural con el movimiento. Alterna running, natación y yoga, actividades que disfruta tanto sola como en familia. Corre en los bosques de Nashville o cerca del mar en Sídney, lugares donde encuentra calma y conexión con su entorno. La variedad no es un capricho: es la estrategia que le permite mantener la motivación durante décadas sin que el ejercicio se convierta en una obligación.
Su entrenador es Sebastien Lagree, que a diferencia de otros entrenamientos tradicionales, propone movimientos lentos y controlados bajo tensión constante, lo que activa fibras musculares profundas y mejora la resistencia sin sobrecargar las articulaciones. Este método permite desarrollar fuerza, resistencia, estabilidad, flexibilidad y equilibrio en un solo entrenamiento.
Bajo su guía, la actriz ha incorporado una rutina que fusiona lo mejor del pilates y del entrenamiento de fuerza. Según Lagree, Kidman destaca por su disciplina y concentración: "Llega preparada, se enfoca y no se rinde, incluso en los días más difíciles". Las sesiones de Kidman suelen durar entre 15 y 20 minutos y se centran en movimientos que fortalecen glúteos, piernas y abdomen.
El circuito de glúteos que dejó exhausta a Joey King
El entrenamiento de fuerza de Kidman ha tenido como testigo involuntario a Joey King, coprotagonista de Kidman en la película Un asunto familiar. Este compartió su experiencia en el programa The Tonight Show con Jimmy Fallon: "Nicole me enseñó el entrenamiento de glúteos más épico y horrible que he aprendido en mi vida. Fue muy intenso. Pensé: 'Soy joven. Puedo aguantar'. Pero no pude."
Este entrenamiento incluye tres ejercicios básicos: patadas de burro, arcoíris de glúteos y patadas de perrito. Cada uno se ejecuta en series de diez a doce repeticiones por lado, con pausas de 45 a 60 segundos entre movimientos. El circuito completo se repite cuatro veces, lo que representa cerca de 20 minutos de trabajo enfocado en el tren inferior. Las patadas de burro se realizan en posición cuadrúpeda elevando una pierna flexionada hacia atrás; en el segundo ejercicio se traza un arco de lado a lado con la pierna extendida; el último ejercicio propone elevar lateralmente la rodilla manteniendo la pelvis estable.
La importancia de una dieta equilibrada
En la cocina sigue la misma lógica que aplica en el resto de aspectos de su vida. Sin ir más lejos, en una entrevista reciente a Los Ángeles Times, Nicole Kidman se distanció de los regímenes estrictos al afirmar: "En realidad no soy estricta con mi dieta. Como casi cualquier cosa, pero todo con moderación." La actriz defiende la regla del 80/20, que consiste en consumir un 80% de alimentos integrales y no procesados, y reservar el 20% para antojos.
Nicole Kidman también ha hablado de que lo primero que toma por las mañanas es un té matcha y, más tarde, un café. Luego toma un desayuno sencillo: "Un cuenco de arroz inflado con arándanos, frambuesas y leche de almendras". En su día a día, Nicole practica lo que se conoce como alimentación consciente, lo que implica elegir con calma los ingredientes, saborear cada bocado y escuchar las señales del cuerpo. Nada de contar calorías ni eliminar grupos de alimentos.
La conclusión que se desprende de toda su filosofía no requiere de grandes inversiones ni de equipamiento sofisticado. Su filosofía es sencilla pero poderosa: moverse para sentirse bien, no para alcanzar una meta estética. Lejos de los excesos o las dietas milagro, Kidman apuesta por un estilo de vida activo y flexible, combinando entrenamientos de bajo impacto, contacto con la naturaleza y una alimentación basada en la atención plena, con un enfoque realista y sostenible.
