La nueva película de Javier Cámara o cuando los hijos deben cuidar a los padres: "Tus hermanos son un espejo que a veces no te apetece mirar"

La película '53 domingos' pone la mesa una situación que hace emerger viejas dinámicas familiares y conflictos no resueltos
La paradoja de la generación sándwich: cuando te toca cuidar a los hijos y a los padres
La película de Cesc Gay '53 domingos', adaptación para Netflix de su propia obra de teatro, aborda en clave de comedia el desencuentro entre tres hermanos incapaces de dejar a un lado sus rencillas personales para enfocarse en los cuidados que requiere su padre de 86 años. El film pone sobre la mesa una realidad concreta que, más allá de las cuestiones logísticas o económicas, hace emerger viejas dinámicas familiares, roles enquistados y conflictos no resueltos.
Esta etapa activa una inversión de papeles en la que el hijo pasa a tomar decisiones por quien antes las tomaba por él. Y uno de los aspectos más complejos es la relación entre hermanos en este contexto. La teoría de sistemas familiares señala que las familias tienden a mantener patrones estables en el tiempo. Lo que implica que ante una crisis no partimos de cero, sino que reaccionamos desde los roles que hemos desempeñado durante décadas.
Así, es frecuente que resurjan etiquetas implícitas, como el responsable (el que siempre 'tira del carro'), el ausente (más distante o desvinculado), el conflictivo u 'oveja negra' y el favorito (percibido o real). Estos roles, estudiados en terapia familiar estructural, no son inocuos. Al final condicionan quién asume más carga, quién evita implicarse y quién siente que siempre paga un precio mayor. Javier Cámara, uno de los protagonistas de la película junto a Carmen Machi y Javier Gutiérrez, hablaba de esto en una entrevista reciente en la Cadena Ser.
"Mis hermanas son mucho más mayores que yo, me llevan 10 años. Así que yo fui el niño pequeño, el favorito de todas en la casa. Mis hermanas ahora gestionan la ayuda a mi madre que tiene 94, entonces claro que esta película me toca por todos los lados", cuenta el actor.
"Cuando mis hermanas vean esta película yo creo que habrá alguna represalia hacia mi, a mi falta de presencia: 'sí, sí, tú cumples con lo que cumples, pero no estás donde tienes que estar", reflexiona.
La delicada distribución del cuidado
Efectivamente, uno de los mayores focos de conflicto entre hermanos es cómo distribuir el cuidado. Aquí conviene distinguir entre igualdad (todos hacen lo mismo) y equidad (cada uno aporta según sus posibilidades de tiempo, cercanía, recursos o salud).
Lo cierto es que rara vez la carga se distribuye de forma equitativa, lo que suele fracturar las relaciones fraternales. Generalmente, uno de los hijos, por cercanía geográfica o por roles preestablecidos, asume la casi totalidad de las tareas, lo que provoca gran agotamiento o incluso depresión. Y la figura del hijo que viene de visita, que no participa en el día a día pero cuando aparece critica las decisiones del cuidador principal, también genera un profundo resentimiento.
La investigación en psicología social muestra que los conflictos disminuyen cuando los acuerdos se perciben como justos, no necesariamente idénticos. Sin embargo, alcanzar esa percepción compartida requiere comunicación explícita, algo que muchas familias no han practicado históricamente.
De esa incomunicación pueden emerger antiguas rencillas no resueltas, tal y como ocurre en '53 domingos': envidias, reproches, diferentes elecciones de vida y las prioridades de cada uno. "A muchas familias les pasa que en vez de ocuparse de sus mayores, se siguen ocupando de algo irresoluble que es tener unos hermanos que son o mejores que tú, o peores que tú, o que les ha ido mejor la vida que a ti o que han tenido más suerte que tú. Siempre hay un espejo en el que mirarte en tus hermanos, y a veces no es lo que más te apetece", sostiene Cámara.
El rol de la mujer en el cuidado
En la película, Carmen Machi da vida a la hermana que ha asumido en primera persona el cuidado del padre. "Es un temazo, algo que está instaurado porque parece que es la hembra la que tiene que cuidar del papá", apuntaba la actriz en Onda Cero. Las cifras le dan la razón. El 39% de las mujeres asume de forma habitual el cuidado cotidiano de personas mayores o en situación de dependencia, frente al 24% de los hombres, según un informe reciente de Oxfam.
Irónicamente, en '53 domingos' la situación del padre, que ha comenzado a sufrir lapsus propios de la edad, casi termina convirtiéndose en el último de la lista de asuntos por dirimir de los hermanos. "Creo que los tiempos han cambiado tanto, y nos hemos vuelto muy egoístas con los padres (...) Ahora hay una facilidad pasmosa para deshacerse de la gente mayor. Y de eso trata esta película, en clave de comedia, con muchísima ironía, pero planteando un tema que nos concierne a muchos", reflexiona en Europa Press por su parte Javier Gutiérrez, el tercero en discordia en la cinta de Gay.
