Cómo el Feng Shui puede transformar tu casa a partir de los 50: "Cuanto menos ruido visual, más bienestar"

El autor de 'El poder de crear tu hogar' nos enseña a escuchar el lenguaje invisible del espacio para que este cuide de nosotros
Trucos para redecorar tu hogar y enfocarte en tu bienestar: Feng Shui, iluminación natural y espacios de calma
A partir de los 50 años, muchas personas empezamos a mirar la vida con otra perspectiva. El ritmo cambia, los hijos se marchan, las prioridades se reordenan y surge una necesidad más clara de bienestar, calma y equilibrio. Si n embargo, muchas veces esa transición no tiene su reflejo en nuestra casa y, de repente, nos sentimos desconectados de nuestro hogar.
Cuando los metros cuadrados que antes eran necesarios empiezan a sentirse como una carga de mantenimiento o un recordatorio de lo que ya no está, o cuando ciertos objetos, muebles o rincones ya no nos aportan ningún valor se genera una insatisfacción. Porque el espacio en el que vivimos afecta directamente a cómo nos sentimos.

Ahí es donde el Feng Shui puede aportar un valor especialmente interesante a nuestro hogar. A través de la disposición de los muebles, la elección de colores, la iluminación o incluso el orden, podemos favorecer que la energía fluya de manera más armoniosa. El arquitecto Kike Clavería, autor de 'El poder de crear tu hogar' (Aguilar) nos enseña a escuchar el lenguaje invisible del espacio para que este cuide de nosotros y favorezca nuestro bienestar físico, mental y emocional.
¿El Feng Shui se aplica de forma distinta según la edad y la etapa de la vida?
Sí, pero no porque cambien sus principios y reglas fundamentales sino porque cambian nuestras necesidades según la edad y según las circunstancias personales. El Feng Shui busca el equilibrio y el bienestar de las personas que habitan el espacio, pero no necesita lo mismo una persona joven con hijos pequeños que una persona más mayor y que viva sola. El Feng Shui nos ayudará que el espacio nos acompañe de forma positiva en cada etapa.
¿Qué principios del Feng Shui considera más relevantes a partir de los 50 años?
A partir de esa edad los principios fundamentales que cobran aún más importancia son el desapego, la seguridad y el orden.
El desapego porque con el paso del tiempo solemos acumular muchos objetos, recuerdos y cosas que ya no usamos pero que siguen ocupando un espacio físico, energético y mental en nuestras vidas.
La seguridad porque en esta etapa de la vida se necesita que la casa sea más un lugar de calma y tranquilidad que un lugar de esfuerzo y tensión. Para ello es importante que espacios como el dormitorio y el baño nos transmitan comodidad, confianza y estabilidad.
Y, por último, el orden porque cuando un espacio está ordenado hace que la energía fluya mejor y nos sintamos más relajados y con más claridad mental, lo que ayuda a que todo sea más fácil en el día a día.
¿Qué criterios generales de distribución espacial recomendaría en esta edad?
Yo recomendaría que la casa fuese un lugar fácil de recorrer, con recorridos despejados y donde el mobiliario sea fácil de utilizar y mantener en buen estado. Dentro de cada estancia priorizaría una buena iluminación natural, una buena ventilación y que cada estancia esté pensada y diseñada para su función principal. Cuanta menos confusión y menos ruido visual tendremos mayor bienestar.
¿Cuáles son los errores de diseño más comunes y perjudiciales en viviendas de personas mayores?
Los más habituales suelen ser el exceso de objetos, los pasillos o recorridos bloqueados o los dormitorios que no favorecen el descanso. También suelo ver muchas casas en las que la cocina o el baño no están bien resueltos a nivel funcional y eso genera inseguridad y tensión en el día a día. A veces se vive en espacios que no están pensados para la etapa de vida que estamos atravesando, y el Feng Shui y ayuda precisamente a eso, a revisar qué te sobra, y que necesitas cambiar para que tu hogar vuelva a ser un apoyo para ti.
¿Qué materiales son más adecuados para favorecer el equilibrio y la salud en esta etapa de la vida?
A partir de los 50 se valora más la sensación de confort real que la apariencia. Para ello los materiales que mejor funcionan son aquellos que trasmiten calidez, calma y naturalidad. Todos los materiales naturales como la madera, el lino, la cerámica o el algodón suelen generar una sensación más acogedora que otros materiales más fríos o artificiales.
Esto no quiere decir que la casa tenga que ser rústica o tener un exceso de materiales naturales, sino que conviene que haya una presencia de materiales que te hagan sentir confortable. Los espacios nos hablan con formas, con texturas, con luz y con señales que el cerebro interpreta muy rápido, y los materiales forman parte de ese lenguaje.
¿Cómo puede evolucionar el Feng Shui del hogar a medida que la persona envejece?
Creo que evoluciona hacia una mayor sencillez, una mayor consciencia y coherencia. Con el tiempo vamos entendiendo mejor qué necesitamos de verdad, qué nos sobra, qué nos cansa y qué nos hace bien.
Eso también debería reflejarse en la casa. En el libro hablo precisamente de que el hogar evoluciona contigo y de que eso no es un problema, sino una buena señal. Hay etapas de la vida en las que necesitas más actividad y otras en las que necesitas más tranquilidad, más silencio y más apoyo. El Feng Shui acompaña esa evolución, porque no trata de imponer un tipo de casa o de decoración, sino de ayudar a que la casa se alinee con el momento vital de la persona.
Tres recomendaciones para las personas que viven solas
La primera sería cuidar muchísimo la entrada y el salón. Cuando una persona vive sola, la casa debe ser un lugar de acogida y no de soledad. La entrada tiene que darte una bienvenida agradable, y el salón tiene que invitarte a desconectar del estrés exterior y a conectar contigo, no a encerrarte en ti.
La segunda recomendación sería mantener pequeñas rutinas de orden, exposición a la luz natural y ventilación. Eso influye mucho en el estado de ánimo. Una casa con poca ventilación, oscura o caótica afecta más cuando vives solo porque pasas mucho tiempo contigo mismo y con tu entorno doméstico.
Y la tercera sería no descuidar ni el dormitorio, ni la cocina, ni la mesa o el espacio donde comes o el lugar donde te sientas a leer. Vivir solo no significa que renuncies al cuidado de tu casa. Todo lo contrario, cuando vives solo significa que la casa tiene que apoyarte todavía más. Cuidar tu entorno también es una forma de tratarte bien y cuidarte a ti mismo.
¿Qué consejo esencial daría a alguien mayor de 50 años que quiere mejorar su hogar con Feng Shui?
Le diría que no busque una casa perfecta, sino una casa que le haga la vida más fácil, que le trasmita calma, que le ayude a dormir mejor y que no le robe energía.
Y también le diría que empiece poco a poco. No hace falta hacerlo todo de golpe, ni gastar mucho dinero, ni convertir la casa en otra cosa. Únicamente basta con empezar por donde más lo notas. Si te agobia la entrada, empieza por la entrada. Si no descansas bien o tienes poca energía, empieza por el dormitorio. Si te incomoda el salón, empieza por vaciar y reorganizar el salón según las reglas del Feng Shui. Lo importante es hacer que la casa trabaje a favor de tu bienestar físico y emocional. Porque cuando el hogar te cuida, todo lo demás empieza a ir mejor.
