Del fondo del armario a la calle: cómo la generación de tu hijo ha puesto de moda tu camiseta vieja de fútbol

El blokecore es una de las tendencias más llamativas que han surgido en la moda urbana de los últimos años
Experto en camisetas vintage de fútbol: “Los enganchones y las ‘pelotillas’ son buena señal”
Hubo un tiempo en el que ponerse la camiseta de un equipo de fútbol fuera del estadio era una declaración de fidelidad a unos colores. Hoy tu hijo la puede puede llevar simplemente por una cuestión de estilo. En las calles de Madrid, Londres o Copenhague ya es habitual ver a jóvenes combinando una elástica vintage del Parma, del Ajax o del Deportivo con unos vaqueros amplios, zapatillas retro y una gabardina. Probablemente a ninguno le importa saber quién marcó el gol decisivo en la final del Mundial del 98, basta con que el diseño de la camiseta funcione.
Ese fenómeno tiene nombre propio. Se llama blokecore y es una de las tendencias más llamativas que han surgido en la moda urbana de los últimos años. Su éxito explica hasta qué punto las fronteras entre deporte, nostalgia, cultura digital y moda se han difuminado. El término procede de la palabra inglesa 'bloke', una forma coloquial de referirse a un tipo corriente, empezó a popularizarse en 2021 y fue ampliamente difundido por el tiktoker Brandon Huntley.
La estética toma como inspiración la imagen que tú mismo pudiste haber llevado en los años 80 y 90, con camisetas de fútbol, chándales deportivos, zapatillas Adidas y un aire despreocupado que parecía ajeno a las pasarelas. La diferencia es que ahora esa estética ha sido reinterpretada por la moda contemporánea y las redes sociales.
La pieza central de este fenómeno es la camiseta de fútbol, preferiblemente antigua o con aspecto retro. Esa misma que aún conservas en el fondo del armario es válida. No importa demasiado el equipo ni siquiera el país de origen. De hecho, una de las características del blokecore es que muchos seguidores eligen las prendas por su diseño gráfico, sus colores o su rareza antes que por cualquier vínculo emocional con el equipo.
Con el comienzo del Mundial 2026, en EEUU, Canadá y México, el interés por el blokecore ha aumentado un 237% en el último mes, mientras que en España las consultas de "camisetas Mundial" se han disparado un 638%, según un análisis de JD Sports.
Si hay una generación que ha impulsado este movimiento es la Generación Z. Los nacidos entre mediados de los 90 y principios de la década de 2010 han demostrado una enorme capacidad para rescatar referencias culturales que nunca vivieron directamente. Lo hicieron con la moda de los años 2000, con las cámaras digitales compactas y con los teléfonos de tapa. Ahora le toca el turno al fútbol noventero.
Puede parecer paradójico que jóvenes que apenas recuerdan a Ronaldo Nazário, David Beckham o Roberto Baggio busquen camisetas de aquella época en tiendas de segunda mano. Sin embargo, esa mezcla de nostalgia prestada y consumo digital es uno de los rasgos más característicos de esta generación.
Del pub inglés a las pasarelas
Como ocurre con muchos fenómenos nacidos en internet, la industria de la moda ha tardado muy poco en apropiarse del lenguaje visual del blokecore. Firmas de lujo y grandes marcas deportivas comenzaron a incorporar camisetas inspiradas en el fútbol, colaboraciones especiales y colecciones que reinterpretan la estética de las gradas británicas.
El fenómeno ha llegado incluso a modificar la forma en que se llevan estas prendas. Ya no aparecen únicamente con ropa deportiva. Se combinan con americanas, pantalones de vestir, bermudas denim, cazadoras de cuero desgastado o faldas largas, creando un contraste deliberado entre lo popular y lo sofisticado.
Una moda que dice mucho sobre nuestro tiempo
Para quienes crecieron cuando las camisetas de fútbol eran patrimonio casi exclusivo de los aficionados más fieles, el blokecore puede resultar desconcertante. Sin embargo, refleja una transformación cultural mucho más amplia en la que los símbolos se consumen de forma distinta. Las nuevas generaciones separan los objetos de su contexto original, los reinterpretan y les otorgan nuevos significados.
Así, una camiseta del Inter de Milán de 1997 puede ser, al mismo tiempo, un homenaje al fútbol clásico, una declaración estética y un accesorio perfecto para un vídeo de TikTok. En el fondo, el blokecore demuestra que la moda actual ya no distingue con claridad entre cultura popular, deporte y lujo. Todo puede reciclarse, resignificarse y volver a ponerse de moda.
