"¿Por qué ya no me apetece?": Boticaria García explica cómo recuperar las ganas con la menopausia
La menopausia no pone fecha de caducidad a la sexualidad, pero sí que cambia algunas reglas del juego
“¿Por qué estoy siempre tan irritable y salto a la mínima?”: Boticaria García responde
Hay una pregunta que muchas mujeres se hacen cuando llega la menopausia y que, sin embargo, sigue susurrándose más de lo que se habla en voz alta: "¿por qué ya no me apetece el sexo?". La respuesta corta es que no existe una única explicación. La larga es la que ofrece Boticaria García , autora de 'Mujeres de hierro' (Planeta), en una nueva entrega de 'Los 10 mandamientos de la mujer de hierro'.
La menopausia se caracteriza por el descenso de los estrógenos, hormonas que participan en múltiples funciones del organismo, incluida la salud de los tejidos genitales. La vagina pierde elasticidad, disminuye la lubricación natural y pueden aparecer sequedad o molestias durante las relaciones sexuales. "Tengo lo de abajo como un estropajo", se suele decir vulgarmente.
"Cuando bajan los estrógenos también perdemos la forma de alimentación de nuestra microbiota vaginal. Se produce un desequilibrio y lo que antes era una zona mullida y esponjosa se convierte en el desierto de Atacama. No es que no quieras a tu pareja, es que el roce te hace daño", explica la divulgadora. Si el sexo duele, el cerebro toma nota rápidamente y el deseo suele salir por la puerta.
Por si fuera poco, la menopausia puede venir acompañada de sofocos, insomnio, cambios de humor o fatiga. No es difícil imaginar que, si llevas semanas durmiendo mal y sintiéndote agotada, la prioridad del cerebro no sea precisamente organizar una noche de pasión. Sin embargo, perder el deseo no es un destino inevitable ni irreversible. En el vídeo de arriba, Boticaria García desgrana qué soluciones existen para recuperar la libido.
El músculo tiene algo que decir
Cuando se habla de entrenamiento de fuerza, casi siempre pensamos en ganar músculo o proteger los huesos. Pero hay más. También facilita el camino de la testosterona hacia el cerebro para reactivar la apetencia sexual. Además, la actividad física regular puede reducir el estrés y mejorar la calidad del sueño, dos factores que tienen una relación muy estrecha con el deseo sexual.
Durante años ha sido el gran olvidado de la anatomía femenina, pero el suelo pélvico merece bastante más protagonismo. Mantener una musculatura pélvica fuerte y funcional puede favorecer una mejor respuesta sexual y aumentar la percepción de las sensaciones durante las relaciones.
Evitar los ultraprocesados
No existe un alimento afrodisíaco capaz de disparar la libido ni un menú específico para recuperar el deseo. Pero la alimentación sí influye en la función sexual. Una dieta basada en alimentos poco procesados, rica en verduras, frutas, legumbres, frutos secos, pescado y aceite de oliva favorece un mejor estado de salud general. En cambio, un patrón alimentario rico en ultraprocesados, azúcares añadidos y grasas de mala calidad repercuten negativamente en el dormitorio.
"¿Por qué siempre salto a la mínima?"
Con la caída de la progesterona y sus pegamoides también se pierde el calmante natural que permite descansar a las mujeres, el GABA, por lo que no es extraño que en esta fase vital estén irritables y salten a la mínima.
Sin embargo, hay algunas estrategias sencillas que se pueden aplicar en casa para bajar el estrés, entre ellas, la respiración. En el vídeo de abajo Boticaria García explica cómo practicar la respiración coherente (5-5-5), el suspiro cíclico de rescate o las micropausas laborales de 60 segundos.
