El pequeño cambio diario que puede mejorar tu memoria después de los 50

La memoria se puede trabajar con un estilo de vida saludable y haciendo un cambio que puede suponer una gran mejora: caminar
Marta Romo, experta en neurociencia: "Estamos perdiendo memoria por culpa de las pantallas"
La memoria es un bien preciado, uno que no solemos valorar como se merece hasta que notamos que nos falla. Esto es algo bastante habitual, con el paso del tiempo, pasados los 50 años, el cerebro cambia y eso hace que nos cuesten más ciertas cosas, como recordar nombres de personas o sitios u olvidar dónde hemos dejado las llaves.
Esos pequeños olvidos, que recordamos pasado un tiempo, son normales y no tienen por qué ser un problema (aunque si nos impiden realizar nuestro día a día, lo mejor es consultar con un especialista porque podría ser algo que sea necesario tratar), pero tampoco tenemos por qué conformarnos. La memoria se puede trabajar y cuidar siguiendo algunos tips y consejos, llevando un estilo de vida saludable y haciendo un pequeño cambio que puede suponer una gran mejora: caminar.
El cambio diario que puede mejorar tu memoria después de los 50
El ejercicio físico tiene grandes beneficios para la salud, pero también los tiene para el cerebro y esto es algo de lo que no siempre somos conscientes. Cualquier ejercicio supone una mejora frente al sedentarismo o la vida pasiva, pero una gran cantidad de estudios parecen estar de acuerdo en que hay uno que tiene mayores efectos positivos que los demás y es caminar.
Caminar es un ejercicio sencillo, que casi todo el mundo puede hacer y que no suele se complicado de implementar en nuestras vidas, puesto que solo se necesita el calzado adecuado y sacar un poco de tiempo en nuestro día. Salir a caminar unos veinte minutos diarios ya puede suponer una gran diferencia en nuestras vidas.
Además, produce sustancias químicas como la proteína denominada factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF), que favorecen la supervivencia de las neuronas cerebrales existentes y la generación de nuevas, también otras que estimulan el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos en el cerebro. Caminar aumenta el tamaño del hipocampo, el área del cerebro responsable de la memoria, el aprendizaje y la función cognitiva, y que tiende a disminuir con la edad.
Este ejercicio aumenta el flujo de oxígeno y nutrientes al cerebro, algo que es necesario para una función neuronal saludable. El resultado es que aumenta la creatividad, lo que puede notarse solo con levantarse del escritorio y dar un pequeño paseo cuando nos sentimos estancados. Caminar aumenta el flujo sanguíneo al cerebro, lo que mejora el estado de ánimo generando neurotransmisores del bienestar como serotonina, dopamina y endorfinas. Es una actividad que mejora el descanso y el sueño, lo que también contribuye a proteger el cerebro.
Caminar, especialmente si es por la naturaleza, es muy eficaz para reducir los niveles de estrés, ayudando a reducir los niveles elevados de cortisol que pueden dañar la cognición y contribuir al desarrollo de enfermedades como el Alzheimer. En general, se considera que cualquier ejercicio físico es beneficioso para cuidar el cerebro y la memoria, pero especialmente el aeróbico o cardio, porque aumenta el flujo sanguíneo, lo que mejora la oxigenación. Si además lo compaginamos con ejercicio de fuerza, estaremos fortaleciendo músculos y huesos y mejorando la salud general.
Otras maneras de mejorar y cuidar la memoria
El ejercicio es una de esas actividades que suelen recomendarse casi siempre por los muchos beneficios que tiene para la salud, pero no es la única manera que tenemos de cuidar nuestro cerebro. Es también esencial llevar una dieta saludable, porque nos ayudará a lograr todos los nutrientes que nuestro cerebro necesita para funcionar mejor, del mismo modo, un buen descanso se convierte en otro indispensable, un sueño reparador y de calidad. Además, los expertos recomiendan mantenerse activo también a nivel social, conversar en voz alta con nuestras amistades y mantener vínculos saludables.
Hay ciertas actividades que pueden potenciar nuestro cerebro y ayudarnos a cuidar la memoria, como leer o escribir a mano, resolver puzzles y juegos de lógica o jugar al ajedrez o juegos de mesa o de cartas. Aprender algo nuevo es muy saludable, como un idioma o una actividad, o actividades como hacer punto o crochet, que requieren concentración y atención. La jardinería es otra actividad muy recomendable porque es muy satisfactoria, si además se trata de un huerto al aire libre, los beneficios serán mucho mayores.
De entre todas las actividades que podemos hacer, hay una que destaca por encima de las demás y que es toda una sorpresa: observar aves. Los beneficios de esta actividad sobre el deterioro cognitivo son equivalentes a los del aprendizaje de idiomas o la creación artística, tal y como recoge un estudio publicado en la revista Journal of Neuroscience. La ornitología mejora el rendimiento cognitivo de forma selectiva, lo que podría retrasar la pérdida de complejidad del tejido cerebral. Exige niveles de concentración muy elevados e invita a procesar una gran cantidad de información visual en entornos cambiantes.

