Psicología

La liberación (y el privilegio) de no tener móvil: la tendencia entre los vip que lidera Christopher Nolan

Christopher Nolan
Christopher Nolan, viviendo a la contra. Getty Images
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En un mundo en el que el móvil se ha convertido casi en una extensión del cuerpo, Christopher Nolan representa una tendencia a la contra casi subversiva que, paradójicamente, cada vez cuenta con más seguidores entre los Vip. El director de 'La Odisea' acaba de reiterar que vive prácticamente desconectado de la tecnología.

Matt Damon, Anne Hathaway y Tom Holland protagonizan la ambiciosa adaptación de La Odisea de Christopher Nolan
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No tengo teléfono móvil ni correo electrónico porque perdería tiempo de mirar por la ventana y pensar”, aseguraba en el programa de Jimmy Fallon. Cuando necesita un teléfono recurre a uno básico y asegura que evita deliberadamente las pantallas para no perder algo que considera mucho más valioso que la inmediatez: la capacidad de pensar sin interrupciones. Para él, esos instantes de silencio en los que la mente divaga no son tiempo perdido, sino el combustible de su creatividad.

Hoy llenamos cualquier instante de espera con un vistazo a WhatsApp, Instagram o las noticias. En el ascensor, en la cola del supermercado o mientras esperamos a un amigo. Hemos desterrado el aburrimiento como si fuera un enemigo, cuando quizá era uno de nuestros mejores aliados.

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El beneficio de 'no hacer nada'

La ciencia lleva años apuntando precisamente en esa dirección. Diversos estudios sobre la denominada 'default mode network' o red neuronal por defecto muestran que, cuando dejamos de concentrarnos en una tarea concreta y la mente vaga libremente, el cerebro activa procesos relacionados con la memoria, la imaginación, la reflexión sobre uno mismo y la generación de ideas nuevas. Ese 'no hacer nada' favorece conexiones mentales difíciles de alcanzar en un estado de atención fragmentada.

También hay investigaciones que vinculan el aburrimiento con una mayor creatividad. El psicólogo John Eastwood y otros investigadores sostienen que el aburrimiento no es un vacío inútil, sino una señal que empuja al cerebro a buscar nuevos estímulos e ideas. Paradójicamente, cuando sustituimos cualquier segundo de espera por un desplazamiento infinito de contenidos en el móvil, impedimos que ese mecanismo se ponga en marcha.

Nolan no está solo

Nolan no está solo en esa filosofía. Aunque resulte sorprendente, varias de las mayores estrellas del entretenimiento han decidido mantener una relación muy distante con los smartphones o las redes sociales.

Tom Cruise

Tom Cruise, por ejemplo, apenas utiliza correo electrónico y evita depender del teléfono para organizar su vida. Quienes han trabajado con él cuentan que prefiere las conversaciones directas y que delega buena parte de la comunicación digital en su equipo. Su prioridad es permanecer centrado en el trabajo y reducir distracciones.

Woody Harrelson ha confesado que abandonó el smartphone porque sentía que absorbía demasiado tiempo y atención. Explicó que no quería pasar la vida pendiente de una pantalla y que prefería dedicar ese tiempo a las personas que le rodean y a vivir con mayor presencia.

Christopher Walken es probablemente uno de los casos más radicales. El veterano intérprete ha repetido en varias entrevistas que nunca ha tenido móvil ni ordenador y que tampoco envía correos electrónicos. Considera que esa distancia respecto a la tecnología le permite mantener una vida más tranquila y concentrarse exclusivamente en su trabajo como actor.

Elton John utiliza la tecnología cuando es necesaria, pero ha reconocido que procura mantener espacios libres de dispositivos, especialmente en su vida familiar. Tras décadas de excesos, defiende rutinas mucho más pausadas y una relación menos invasiva con las pantallas.

dolly parton

Dolly Parton tampoco destaca precisamente por una vida hiperconectada. La cantante ha explicado en distintas ocasiones que prefiere que sean sus colaboradores quienes gestionen gran parte de la comunicación digital, reservando su tiempo para escribir canciones, trabajar o simplemente vivir lejos del ruido constante de internet.

Quentin Tarantino también pertenece al club de los analógicos convencidos. Nunca ha ocultado su rechazo a las distracciones tecnológicas durante el proceso creativo y sigue escribiendo sus guiones a mano. Su defensa de una creación pausada encaja con esa idea de proteger la atención frente a la interrupción permanente.

Sarah Jessica Parker

Y Sarah Jessica Parker ha reconocido que mantiene una relación muy limitada con las redes sociales y que, siempre que puede, deja que su equipo gestione buena parte de la comunicación digital. Su objetivo es preservar la privacidad y evitar que la hiperconexión invada su vida cotidiana.

Naturalmente, renunciar al smartphone es un privilegio que no todo el mundo puede permitirse. La mayoría de los trabajos exigen disponibilidad permanente y muchas gestiones cotidianas pasan ya por una aplicación móvil. No se trata de idealizar una vida analógica que para muchos sería sencillamente imposible.

Pero el ejemplo de Nolan plantea una pregunta interesante. Quizá el problema no sea el teléfono, sino haber convertido cualquier instante de silencio en una oportunidad para consultarlo. Esos segundos frente a la ventana del tren, ese paseo sin auriculares, esa espera en una cafetería o incluso ese pequeño aburrimiento doméstico han dejado de existir. Entonces, el verdadero lujo quizá ya no consista en tener el flamante móvil de última generación, sino en poder olvidarse de él durante un rato.