Generación X vs boomers: quién está envejeciendo mejor según los datos

Ambas generaciones tienen cosas en común, pero también una forma diferente de afrontar el paso del tiempo
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MadridCompararse es inevitable, sucede cuando miramos a nuestro alrededor y observamos cómo son los demás, cómo se desenvuelven y lo que consiguen con ello, algo que podemos hacer desde la envidia o desde la admiración. Hacer esto es una forma de aprender que podemos ampliar si también miramos del mismo modo a las generaciones anteriores y las posteriores, sin intención de juzgar, sino de aprender.
Si nos sentamos a observar, las diferencias generacionales serán más que evidentes. Las nuevas generaciones no actúan del mismo modo que las anteriores, no se visten igual o hablan de la misma manera, también se tienen que enfrentar a diferentes retos, porque los anteriores ya fueron peleados. Ahora los problemas son otros y hay que buscar diferentes soluciones.
Las diferencias entre generaciones que están distanciadas por muchos años no son algo sorprendente, nos hemos acostumbrado a vivir en un mundo que está en constante movimiento, pero sí que resulta más llamativo cuando son generaciones sucesivas. Existen grandes similitudes entre la generación X y los boomers, pero también grandes diferencias, como la forma en la que están envejeciendo, ¿Quién lo está haciendo mejor?
Generación X vs. boomers: ¿quién está envejeciendo mejor?
Se considera boomers a las personas nacidas entre los años 1946 y 1964; la generación X sería justo la siguiente, los nacidos entre 1965 y 1980. Así, los boomers tendrían ahora entre 62 y 80 años, mientras que los miembros de la generación X estarían entre los 46 y los 61 años. Ambas generaciones están en un momento en el que es posible analizar sus semejanzas y diferencias a lo largo de la vida, y aunque, evidentemente, no se encuentran en el mismo punto vital, sí que es posible señalar quién está envejeciendo mejor.
La respuesta corta bien podría ser ninguno o ambos, porque cada una de estas generaciones ha demostrado tener algunos puntos a su favor y otros en contra. Los puntos fuertes de unos y otros no son los mismos, lo que hace un poco complicado establecer qué proceso de envejecimiento es mejor que el otro. Según los datos científicos, la generación X está envejeciendo mejor si hablamos de salud física, pero los boomers tienen una mayor resiliencia emocional, es decir, son capaces de atravesar momentos críticos sin perder el equilibrio emocional.
Un estudio publicado en la revista BMJ Mental Health determinó que los boomers, o baby boomers, tienen una mayor resiliencia psicológica que las generaciones actuales, algo que atribuyen a haber sido educados con una mayor autonomía e interacción presencial, así como una menor exposición a la tecnología. Presentan una mayor capacidad a la hora de hacer frente a situaciones de estrés e incertidumbre.
Haber crecido alejados de las redes sociales les ayuda a evitar la comparación social constante. Además, son capaces de resolver problemas cotidianos de manera autónoma, lo que les ha ayudado a desarrollar la paciencia y la adaptabilidad, según recoge la investigación publicada. Esta ventaja es también compartida por algunos miembros de la generación X, que también pudieron crecer en un ambiente analógico. La exposición temprana a la tecnología podría influir en una mayor sensibilidad al estrés.
Algunos estudios señalan que, si bien los boomers viven más años, son más propensos a desarrollar enfermedades crónicas, problemas cardiacos o cáncer. La generación X mostraría una gran preocupación ante el deterioro cognitivo y el aislamiento, los boomers siempre han estado muy centrados en el trabajo, por lo que su mayor preocupación de cara a la vejez suele ser la pérdida de independencia. Los de la generación X parecen más preocupados por envejecer que los otros.
Cada vez somos más conscientes de lo importante que resulta cuidar la salud a lo largo de toda la vida para poder disfrutar de una vejez más saludable. Por eso cada vez más personas prestan atención e intentan que sus hábitos sean más saludables, cuidando su alimentación, haciendo ejercicio físico o evitando el tabaco y el alcohol en exceso.
También son importantes otros aspectos, como el descanso, que cada vez somos más conscientes de lo relevante que es y lo mucho que el cuerpo sufre si no dormimos las horas adecuadas, pero también lo mucho que nos afecta el estrés, convertido en uno de los grandes peligros para nuestra salud. Además, poco a poco vamos descubriendo cómo las conexiones sociales pueden ayudarnos a envejecer más sanos y cómo la soledad produce un mayor deterioro cognitivo, por lo que cuidar nuestras redes de apoyo y vínculos pasa a ser una prioridad.
No se puede decir que una generación esté envejeciendo mejor que la otra, pero sí que es cierto que gracias a ellos podemos saber un poco más y aprendemos a cuidarnos mejor a nosotros mismos y a los demás.

