El truco para no marearte si eres de los que siempre se marean
El problema es la contradicción entre las señales que percibe tu cuerpo, y lo que ven tus ojos
¿Te mareas en los barcos? Trucos para evitarlo y disfrutar del verano en alta mar
El 25% de la población se marea de forma habitual al viajar en coche. Además, entre el 60% y el 70% lo ha experimentado al menos una vez en su vida. No es una cuestión relacionada con el estómago, aunque así lo parezca, sino que es cosa del cerebro, al que le cuesta mucho procesar dos mensajes radicalmente distintos al mismo tiempo.
Lo que ocurre cuando alguien se marea en el coche tiene una explicación científica documentada. Cuando el sistema vestibular del oído interno detecta con exactitud las aceleraciones, las curvas y los frenos, pero los ojos están fijos, por ejemplo, en el respaldo del asiento de delante, las páginas de un libro o la pantalla del móvil, se envía al cerebro una información contraria. Por un lado se percibe movimiento, por el otro que estamos quietos, no nos estamos moviendo.
"El cerebro siente el movimiento al recibir las señales provenientes del oído interno, los ojos, los músculos y las articulaciones. Cuando recibe señales que no coinciden, puede surgir el mareo por movimiento", explica la literatura médica. Esta contradicción, sostenida durante varios kilómetros de curvas, es lo que produce las náuseas, el sudor frío, la palidez y el mareo que muchas personas conocen bien. La cinetosis, que es el nombre técnico del mareo por movimiento, no es una enfermedad, sino una reacción de emergencia del cerebro ante una información que no cuadra.
Hay un detalle importante que dice mucho sobre el mecanismo del mareo: los conductores prácticamente no lo sufren nunca. La razón es que todos sus sentidos apuntan en la misma dirección. El conductor mira la carretera y percibe el movimiento con los ojos, siendo además quien decide las curvas, las frenadas y las aceleraciones, por lo que se anticipa a ellas antes de que ocurran. No hay desajuste entre lo que ve y lo que siente su oído interno. La discrepancia sensorial que genera el mareo, en su caso, simplemente no existe.
El truco para librarse del problema
La técnica parte de esa misma lógica y su planteamiento es el siguiente: si el mareo surge porque el oído interno siente un movimiento que los ojos no ven, la solución consiste en acercar ambas percepciones todo lo posible.
El primer paso es apoyar la cabeza firmemente en el reposacabezas del asiento, para darle soporte y estabilidad. "En algunos casos, inclinarte y mantener la cabeza apoyada en un reposacabezas puede ayudar a reducir el mareo", confirman los expertos.
El segundo paso, y el que distingue esta técnica, es inclinar ligeramente la cabeza hacia el interior de las curvas a medida que el coche gira, en lugar de mantenerla rígidamente fija. La idea es que ese pequeño movimiento coordinado con la trayectoria del vehículo ayuda a que las señales del oído interno sean más coherentes con la postura del resto del cuerpo, reduciendo así la contradicción que el cerebro intenta gestionar.
El móvil como acelerador del mareo
A esto hay que añadir un detalle que muchos no tienen en cuenta cuando van de pasajero en el coche. Y es que, el teléfono móvil es uno de los peores enemigos de quien se marea. Cuando los ojos están fijos en una pantalla estática mientras el oído interno percibe las curvas y los cambios de velocidad, el conflicto sensorial se intensifica al máximo.
La solución tecnológica que han encontrado Apple y Google a este problema es de lo más curiosa. Por ejemplo, iOS 18 incorpora una función llamada "Indicadores de movimiento en vehículos" que muestra pequeños puntos en los bordes de la pantalla que se desplazan en tiempo real según los movimientos del coche, para que los ojos y el oído interno reciban información coherente. Google está desarrollando una función equivalente, denominada provisionalmente "Motion Cues", prevista para Android 17. El principio es exactamente el mismo que el del truco de inclinar la cabeza: reducir la contradicción que el cerebro tiene que gestionar.
Otros trucos que sí funcionan
El truco de la postura y las curvas no es el único recurso para quien sufre cinetosis de forma habitual. Los especialistas coinciden en varios consejos adicionales cuya eficacia está bien documentada: sentarse en el asiento delantero, donde el movimiento se percibe con mayor coherencia que en el trasero; mirar hacia el horizonte o hacia la carretera en lugar de al interior del coche; ventilar bien el habitáculo, ya que el calor y los olores fuertes agravan los síntomas; evitar comidas copiosas antes del viaje; y, si la susceptibilidad al mareo es muy alta, valorar con un médico el uso de medicamentos preventivos específicos para viajes largos.
El jengibre, en forma de infusión, caramelos o cápsulas, es también uno de los remedios naturales con más respaldo para combatir las náuseas, aunque su efecto es variable según la persona.Y si nada de eso funciona, la solución será sacarse el permiso de conducir. Los conductores no se marean.
