Jane Seymour y su rutina para mantenerse en forma a los 75: "Siempre me levanta el ánimo"
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Jane Seymour cumplió setenta y cinco años el pasado mes de febrero. La actriz británica, que fue chica Bond en Vive y deja morir en 1973, protagonista de la mítica Doctora Quinn, durante casi toda la década de los noventa y hoy Harriet Wild en la serie irlandesa de misterio titulada Harry Wild, ha convertido en los últimos años su rutina de ejercicio en tema de conversación.
Hoy, reside en Malibú y mantiene desde 2023 una relación con el músico John Zambetti. Recientemente ha reconocido en varias entrevistas que se encuentra en el mejor momento profesional y personal de toda su carrera. La combinación que sostiene esa vitalidad reposa sobre una fórmula perfectamente identificable, y no se vale de ningún tipo de atajos. Tampoco acude al gimnasio de forma intensiva, o toma suplementos milagrosos, ni sigue dietas restrictivas.
El entrenamiento de Jane Seymour
El pilar central es la sesión matinal que la actriz lleva más de dieciocho años realizando con la misma instructora, Jeeny Miller, en el estudio de la propia Miller en Malibú. Cada sesión dura aproximadamente cincuenta y cinco minutos y combina pilates con trabajo específico de gyrotonic, un método basado en movimientos circulares y en espiral creado por Juliu Horvath en los años ochenta que utiliza equipos especiales para desarrollar la movilidad de la columna, la amplitud de movimiento y la estabilidad articular.
A esa base se añaden pesas libres, barra de ballet y ejercicios de movilidad prolongada. La frecuencia se adapta a su calendario laboral. Así, cuando Seymour está en California, entrena entre dos y tres veces por semana. Cuando está de viaje, reserva entre tres y cuatro sesiones al mes. Su encargo habitual con Miller son bloques de diez a veinte sesiones seguidas, distribuidas en función de compromisos y desplazamientos.
En cada sesión concreta rara vez se repiten aparatos. Así, en cada encuentro, Seymour trabaja con tres o cuatro máquinas distintas, alterna resistencias, cambia posiciones y elige el trabajo del día según las necesidades específicas del cuerpo esa mañana. La torre de poleas gyrotonic concentra el trabajo de caderas y piernas. El reformer articula la parte de brazos y suma pesas libres. La silla Wunda y una estructura llamada TRUE Stretch permiten profundizar los estiramientos posteriores.
La lógica del entrenamiento parte siempre del tronco antes de trasladarse al resto del cuerpo. Entre los ejercicios que la actriz ha mencionado como favoritos figuran el teaser de pilates, que exige levantar brazos y piernas mientras se utiliza la mesa de trapecio, el elefante en el reformer, la sirena para la flexión lateral y los músculos oblicuos, planchas con elevación de pierna, fondos de tríceps, curls de bíceps, patadas laterales y círculos de piernas.
La filosofía que sostiene toda la operación la ha condensado la propia Seymour en varias ocasiones. Recientemente afirmaba a través de sus redes sociales: "Mover mi cuerpo siempre me levanta el ánimo". Anteriormente ya había comentado que empezar el día con la sesión de pilates y gyrotonic al lado de su instructora la deja "fuerte, centrada y preparada para lo que venga". Miller lo confirma desde su propia perspectiva, afirmando que el objetivo del trabajo no ha cambiado con los años y sigue siendo conservar energía, cuidar la salud y apostar por la longevidad.
También cuida la alimentación
El pilar alimentario complementa el ejercicio sin protocolo restrictivo. Seymour organiza la ingesta diaria en torno a una comida principal al mediodía, habitualmente pescados y vegetales frescos, con snacks saludables a lo largo del día y sin renunciar al consumo ocasional de aquello que le apetece.
En determinadas etapas ha practicado el patrón de una única comida diaria como recurso puntual para mantener el peso, sin convertirlo en dogma. La filosofía general es la moderación mediterránea sin dietas estrictas. Y a los tres pilares físicos y alimentarios se les suma un cuarto elemento menos cuantificable pero repetido por la actriz en cada intervención pública: la actitud mental. La clave para seguir recibiendo amor y felicidad, ha dicho más de una vez, es mantener el corazón abierto. Y la del ejercicio no es alcanzar la perfección, sino mantenerse fuerte, activa y preparada para lo que venga.
