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La aplicación que permite escribir tu propia biografía con IA y que nació por la demencia de un abuelo

Una biografía, una vida. Telecinco.es
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En 2020 o 2021, un chico valenciano de dieciocho años vio cómo la memoria de su abuelo se disolvía en apenas tres meses. Se llamaba Ignasi Tormo y estudiaba Matemática Computacional en la Universitat Jaume I de Castellón. La enfermedad, según él mismo ha descrito, había sido "una demencia rápidamente progresiva, más fuerte que el Alzheimer, que hizo que perdiera su memoria en tres meses". 

En su casa, la abuela reaccionó a esa pérdida acelerada con un gesto silencioso y consecuente, empezando a escribir la biografía de su marido para que quedara constancia de quién había sido. Pronto cambió de idea y decidió escribir la suya propia, para que la leyeran sus hijos y sus nietos. Tres años después, sin embargo, no había sido capaz de terminarla. La causa no era la falta de anécdotas, sino exactamente lo contrario: tenía tantas que no sabía cómo ordenarlas, cómo conectar unas con otras ni cómo pasarlas a limpio sin agotarse. Aquella imposibilidad íntima fue el punto de partida de la aplicación que hoy lleva vendidas más de mil biografías.

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De la Universidad Jaume I a más de mil libros de vida

Tormo se puso a trabajar en el Departamento de Inteligencia Artificial de su propia universidad. Allí conoció a Cristian Valero, investigador en IA, y a Tomás Palaoro, diseñador de aplicaciones móviles. Los tres constituyeron el equipo fundador de VersedIA, una startup nacida en el marco del programa UJI Startup y con el asesoramiento posterior de la asociación SECOT de Castellón. 

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La primera decisión estratégica fue clave: si el obstáculo real de una biografía personal no era la falta de historia sino el proceso mecánico de sentarse a escribirla, había que eliminar por completo la escritura como barrera de entrada. En su lugar, la aplicación tendría que hacer preguntas por voz y limitarse a escuchar. El usuario solo hablaría. La máquina se encargaría del resto: transcribir, ordenar, estructurar y componer un libro impreso de calidad final.

En apenas ocho meses desde el lanzamiento de VersedIA al mercado, la aplicación acumula ya más de mil biografías completadas. Entre sus clientes figuran ya diversos ayuntamientos, el de Valencia entre ellos, además de familias particulares que buscan preservar el legado de sus mayores antes de que la memoria empiece a debilitarse.

Un cuestionario dividido en once capítulos

El funcionamiento de la aplicación combina rigor estructural y flexibilidad narrativa. VersedIA divide toda la biografía en once capítulos comunes que van desde los abuelos y los orígenes familiares hasta la jubilación y el legado personal. Dentro de cada capítulo, el sistema plantea una serie de preguntas estandarizadas que sirven como esqueleto que vertebra la narrativa, aunque a partir de las respuestas que el usuario va dando, la propia inteligencia artificial genera preguntas personalizadas que profundizan en los recuerdos aportados y estiran la conversación hacia zonas que la persona probablemente no habría abordado por iniciativa propia. 

Una parte del cuestionario fue diseñada junto con una psicóloga profesional para favorecer el bienestar emocional del usuario durante el proceso, un aspecto especialmente relevante cuando quien narra ronda los ochenta años y se enfrenta por primera vez a la revisión ordenada de toda una vida.

El resultado es un libro físico impreso, con posibilidad de incorporar fotografías y vídeos familiares que la propia aplicación restaura y sitúa en el contexto narrativo correspondiente. La comparación económica que Tormo ha manejado en varias entrevistas resulta muy interesante, ya que contratar a un escritor profesional para redactar una biografía familiar cuesta habitualmente entre tres mil y cuatro mil euros. VersedIA reduce esa cifra a una pequeña fracción y, sobre todo, elimina la dependencia de un tercero. El propio protagonista de la historia es quien la cuenta, con sus palabras, su voz y su ritmo.

Cuando repetir el cuestionario detecta el olvido

Existe, además, una dimensión que la propia empresa empieza a explorar y que devuelve al proyecto a su propio origen. La aplicación ha iniciado contactos con investigadores de la Universitat Politècnica de València para estudiar si la repetición periódica del cuestionario a lo largo del tiempo permite detectar los primeros signos de deterioro cognitivo o demencia en el propio narrador. 

La lógica de esto es sencilla de entender: si a una persona se le formulan las mismas preguntas cada seis o doce meses y sus respuestas empiezan a mostrar lagunas sistemáticas, inconsistencias narrativas o pérdida de detalles antes recordados con precisión, esos indicios podrían servir como señal temprana de alerta clínica. Tormo se ha cuidado, en cualquier caso, de subrayar que el objetivo principal de la compañía sigue siendo, en sus propias palabras, "ayudar con las historias de vida que no se pierdan", sin desplazar el foco del legado familiar hacia una función estrictamente sanitaria.

La aplicación puede descargarse gratuitamente en Google Play y en la App Store. La biografía se completa, según los propios cálculos del equipo fundador, en unos veinte minutos de respuestas orales por sesión, repartidos a lo largo del número de encuentros que el propio usuario decida. Y termina en un libro que sus hijos y sus nietos podrán leer cuando su autor ya no esté para contárselo en persona. El punto de partida, cinco años después de aquella demencia acelerada, sigue siendo el mismo. Solo ha cambiado el instrumento.