Gure Txoko, la sociedad gastronómica más antigua de Bilbao, a un paso de los tribunales por el veto a las mujeres
Las mujeres solo pueden entrar viernes y sábado por la noche o con un permiso especial
En 2020 una docena de socios, entre ellos Armando Torres, presentaron una denuncia ante el Instituto Vasco de la Mujer, Emakunde
Los estatutos que rigen en Gure Txoko son de 1954
BilbaoArmando Torres lidera una pequeña revuelta interna que tiene un gran trasfondo en la sociedad gastronómica más antigua de Bilbao, Gure Txoko, de la que es socio desde hace un cuarto de siglo. Tras los muros del número 37 de Alameda San Mamés rige una norma que a la mayoría, en pleno siglo XXI, se les atraganta: las mujeres tienen prohibida la entrada. No ya como socias, incluso como invitadas para disfrutar de una merienda o una cena.
“Se las discrimina por el hecho de ser mujeres, es tan retrógrado como decir que a un local no pueden entrar negros u homosexuales”, razona Armando Torres, que en 2020 presentó una denuncia ante Emakunde, el Instituto Vasco de la Mujer, de la que aún se espera su resolución, que, eso sí, no sería vinculante. Pero Torres advierte de que en caso de no aceptarse las recomendaciones de Emakunde y "si siguen con esa ideología misógina, iremos a los tribunales de justicia".
La Junta no se pronuncia
NIUS se ha puesto en contacto con Gure Txoko para tratar de recabar la opinión de la Junta directiva respecto a esta polémica. Sin embargo, desde la Junta descartan pronunciarse públicamente argumentando que "al ser un txoko privado estos temas no deben tratarse en la prensa".
En un derroche de aperturismo, Gure Txoko permite que las féminas accedan a su templo los viernes y sábados por la noche y fiestas de guardar. Fuera de ahí, traspasar la puerta de madera que da acceso al txoko más antiguo de la villa requiere de un permiso especial de la junta.
Antes, obtenerlo era relativamente sencillo, pero con la junta actual las cosas han cambiado. A peor. “Yo solicité un permiso en marzo y cuatro meses después volví a pedir otro para una comida con compañeros y compañeras de trabajo y me lo denegaron 'porque pedir dos veces que entraran mujeres era un abuso”, cuenta.
Estatutos de hace 68 años
Su reivindicación pasa por cambiar los estatutos que datan de 1954, para que cualquier persona pueda entrar entre semana. “Ha pasado casi un siglo, la sociedad ha evolucionado”, argumenta. Por lo que parece, no en Gure Txoko. El pasado mes de marzo, 42 socios frente a seis dijeron ‘no’ a cambiar unos estatutos de hace 68 años.