La pesadilla de Mari Carmen tras someterse a una reducción mamaria: "Me operaron nueve veces. Ha sido un drama"
En 2018, "me habían quitado tanto tejido" que la única alternativa era "vaciar y poner dos prótesis"
El horror de Virginia tras someterse a una cirugía estética en una clínica 'low cost' en Turquía: "Me fie de una influencer"
BilbaoLa vizcaína Mari Carmen Rodríguez tenía 56 años cuando decidió someterse a una intervención para reducirse el pecho, “me dolía muchísimo la espalda” y los médicos fueron claros: “Esto es una exageración, hay que quitar”. Era 2011 y superado el miedo inicial se sometió a una mamoplastia de reducción en el hospital vizcaíno de Cruces. Ella no lo sabía pero acababa de comenzar un calvario de siete años en los que tendría que ser sometida a un total de nueve intervenciones: “Me dejaran los pechos como dos huevos fritos”.
Ahora, con 71 años, Mari Carmen se muestra firme en que “si volviera atrás no me lo haría” porque “ha sido una auténtica pesadilla”. El resultado no ha sido el esperado, pero además en el camino ha habido “mucho dolor físico” y también emocional, “tuve que ir al psicólogo porque estuve seis meses solo con un pecho”. A lo que se suma la batalla judicial que ha lidiado contra Osakidetza.
Tras la primera intervención, en la que “me quitaron un kilo de cada mama”, llegaron las infecciones. Los pechos de Mari Carmen comenzaron a supurar y arrancó un peregrinaje que la llevó a someterse a diversas intervenciones, muchas de ellas sin sedación ni anestesia general, “a pesar de que me dolía muchísimo”.
Seis meses con un solo pecho
Finalmente, Mari Carmen decidió acudir a una clínica privada para que valoraran su caso y siguiendo su consejo, solicitó que le atendiera otro equipo médico del Servicio de Cirugía Plástica de Cruces. En ese momento, “me habían quitado tanto tejido que me habían dejado los pechos como dos huevos fritos” y el médico “me aconsejó vaciar y poner dos prótesis”. Pero la pesadilla de esta mujer estaba lejos de terminar: “La primera noche en casa, uno de los pechos me reventó y tuvieron que operarme de urgencia”. Fue entonces cuando “llamaron a Infecciosos” y se descubrió en “había una bacteria, que seguramente estaba ahí desde la primera operación, y que de haberse detectado antes se hubiera solucionado con un simple antibiótico”.
Nueve operaciones en siete años, meses con los pechos supurando, intervenciones “a dolor”, seis meses solo con un pecho y un tratamiento psicológico mediante, Mari Carmen entró en 2018 por última vez al quirófano, “me han quedado una mirando al norte y la otra al sur, y con una prótesis más pequeña de la que me correspondería porque no había ya músculo suficiente para la prótesis que debería haber tenido”.
En 2018, tras su última intervención, Mari Carmen acudió a los tribunales y reclamó 176.822 euros a Osakidetza que le indemnizó con 12.000 euros en concepto de daños morales, “yo nunca firmé la autorización para la primera mamoplastia”, recuerda. Los recursos posteriores presentados por la afectada no le fueron favorables y ahora sume el pago de las costas, 11.500 euros: “Todos los meses pago 400 euros y eso que de pensión cobro lo mínimo más la pensión de viudedad”.
15 años después, esta bilbaína ha puesto distancia física, mudándose de su Bilbao natal a Benidorm, y también distancia emocional. Mari Carmen es una superviviente a la que su carácter, “soy super positiva”, le ha ayudado a tirar para adelante y sobreponerse a lo que le ha tocado vivir y que ella define con una única palabra, “ha sido un drama”.