Muskiz, el día después de la fuga de benceno, entre el miedo y el enfado: "Cualquier día, esto pega un petardazo"

La refinería de Petronor, en uno de cuyos tanques se produjo el escape, y los edificios de Muskiz, al fondo.. Redacción Euskadi
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BilbaoPasear por Muskiz (Vizcaya) tras producirse en la tarde de ayer un escape de benceno de uno de los tanques de Petronor, que puso en alerta a los vecinos de este municipio y a los propios trabajadores de la refinería, genera al visitante una sensación extraña. El día está gris, como el ánimo de los aquí presentes, que se debaten entre el miedo, la incertidumbre y el enfado, después de que ayer un olor químico extraño empezara a extenderse por sus calles, presagiando lo peor.

Sin embargo, esos temores no se confirmaron hasta última hora, cuando las patrullas policiales por megafonía advirtieron a los vecinos que se quedaran en sus casas: Había habido un escape de benceno, un hidrocarburo incoloro, muy inflamable y que es un componente natural del petróleo crudo. “No sonaron sirenas”, “cualquier día esto pega un petardazo”, lamentan algunos.

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Hoy los niveles de esta sustancia química habían descendido de los 130 microgramos por metro cúbico, registrados este jueves, a entre 10 y 20, a primera hora de la mañana. “Aunque lo recomendable es por debajo de 10”, explica el alcalde Muskiz. El nuevo parte se emitirá a las 14 horas de este viernes y hasta ese momento, “se mantienen las recomendaciones” como, por ejemplo, la de evitar realizar ejercicio físico en el exterior, no ventilar de forma prolongada de los espacios interiores y mantener puertas y ventanas cerradas y quedarse en casa.

Vecinos con mascarillas: "Más vale prevenir"

No hay riesgo para la población”, repiten como un mantra las autoridades, pero quienes ayer estaban aquí cuando se produjo la fuga relatan “un olor fuertísimo”, “olía raro y muy mal”. Así que, esta mañana, muchos de los vecinos que han tenido que salir a la calle, han echado mano de las mascarillas, que muchos mantenían guardadas en casa desde la pandemia de Covid-19. Su uso no es obligatorio, pero “más vale prevenir”.

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La sensación de miedo pesa en el ambiente, por eso muchos no han querido levantar las persianas cuando se han despertado y hay puertas que permanecen cerradas a cal y canto. Tampoco la mayoría de los escolares han asistido hoy a clase y el patio del colegio de la localidad ha permanecido vacío. Sin embargo, como ocurre en casi cualquier otra situación, en este caso también ha habido espacio para los contrastes y frente a quienes prefieren refugiarse en casa y evitar estar en la calle, hay quien ha mantenido sus rutinas y se ha tomado hasta el café fuera del bar.

Entre los vecinos se repite una queja: “¿Por qué la alerta llegó tan tarde?”, ya por la mañana "olía raro", pero "nadie dijo nada" y "con el buen día que hacía estuvimos toda la tarde en los parques con los niños, tenían que haber avisado antes". Una pregunta a la que ha tratado de responder el alcalde, Eduardo Briones: el primer aviso de que se había producido una fuga llegó por la mañana, pero a mediodía se dijo que estaba controlado, “sin embargo a partir de las 20.30 horas los niveles volvieron a subir y por eso, es ya a la tarde noche cuando se avisa a la población”.