Muskiz, el día después de la fuga de benceno, entre el miedo y el enfado: "Cualquier día, esto pega un petardazo"
Los vecinos lamentan que nadie les avisara desde la mañana del escape de benceno: "Olía mal pero no sonaron sirenas"
Desalojados 45 bebés y niños tras un escape de gas en una escuela infantil de Poio, Pontevedra
BilbaoPasear por Muskiz (Vizcaya) tras producirse en la tarde de ayer un escape de benceno de uno de los tanques de Petronor, que puso en alerta a los vecinos de este municipio y a los propios trabajadores de la refinería, genera al visitante una sensación extraña. El día está gris, como el ánimo de los aquí presentes, que se debaten entre el miedo, la incertidumbre y el enfado, después de que ayer un olor químico extraño empezara a extenderse por sus calles, presagiando lo peor.
Sin embargo, esos temores no se confirmaron hasta última hora, cuando las patrullas policiales por megafonía advirtieron a los vecinos que se quedaran en sus casas: Había habido un escape de benceno, un hidrocarburo incoloro, muy inflamable y que es un componente natural del petróleo crudo. “No sonaron sirenas”, “cualquier día esto pega un petardazo