Las incógnitas de la muerte de la madre y la abuela ahogadas en Palencia: saltaron al agua tras el niño, conocían el lugar y sus cadáveres aparecieron en orillas opuestas

El niño de cinco años, hijo y nieto de las víctimas, que fue rescatado por unos pescadores, ha recibido el alta: las autoridades siguen investigando lo ocurrido
El dolor de Aitor Martínez tras morir ahogadas su mujer y su suegra intentando salvar a su hijo en la presa de Baños de Cerrato: "Está destrozado"
PalenciaLa muerte de dos mujeres ahogadas este domingo 31 de mayo cuando intentaban salvar a un niño de cinco años en una presa de Baños de Cerrato, en Palencia, sigue generando conmoción. Las fallecidas son la madre y abuela del menor, que intentaron socorrer al niño lanzándose al agua después de que el pequeño, que estaba jugando con una tabla de surf infantil, cayese a una zona de la que no podía salir.
Se cree que la corriente de la presa desencadenó la tragedia en ese fatídico punto, no habilitado al baño, en el que murieron ambas mujeres, de 32 y 52 años respectivamente. Su intento por salvar al menor acabó en tragedia, aunque el niño sí salvó la vida después de que unos pescadores lograsen rescatarlo junto al tronco de un árbol tras encontrarse con él. En esa zona también localizaron el cuerpo sin vida de su progenitora, que según los pescadores llevaría ya unos 10 o 15 minutos fallecida. La abuela, sin embargo, estaba a mucha distancia y en la orilla opuesta, lo que ha abierto otra versión distinta sobre el momento y la forma exacta en que murieron las víctimas.
Las muertes de madre y abuela en Baños de Cerrato
“Nosotros escuchamos un grito de otro chico que había ahí, diciendo que se estaba ahogando una criatura”, cuenta uno de los pescadores que rescataron al niño.
En ese lado, en ese margen, estaban madre e hijo, pero la abuela estaba en la orilla opuesta, lo que lleva a pensar en que las dos mujeres pudiesen morir como víctimas de la corriente, ahogadas al haber caído en una zona con mayor profundidad de la inicial y al no saber nadar.
Ese domingo, como habían hecho otras tantas veces, la familia había acudido a Baños de Cerrato a pasar la mañana. Iban Teófila, la abuela de 52 años; su hijo Vladimir, que también se encontraba con ellos y tuvo que ser atendido en el hospital por su estado de shock tras la tragedia; su hija Brigitte, de 32, y su nieto de cinco años.
Al parecer, como recoge El Mundo tras entrevistar al pastor de la iglesia evangélica a la que acudía la familia, de origen peruano, pero afincada en Palencia desde aproximadamente una década, visitaban con cierta frecuencia esa zona de agua porque la tenían cerca y el marido de Brigitte la conocía dada su afición a la pesca, aunque esa aciaga mañana no estaba con ellos por motivos de trabajo. La presa, que embalsa las aguas del Pisuerga y donde abundan lucios, barbos y carpas, les era conocida, pero la zona donde se desencadenó todo y donde pudo llevarles la corriente entraña todavía más riesgos para el baño.
“La parte del fondo tiene corrientes muy fuertes en las cuales no te puedes meter. Por aquí sí”, señala un pescador que conoce el lugar, explicando los peligros que entrañaba la localización donde fueron encontrados los cadáveres de ambas mujeres ahogadas.
“Yo sí que recomendaría que se tenga muchísimo cuidado porque el río es peligroso no solo ahí, sino en muchos sitios”, ha añadido el alcalde de Venta de Baños, José María López Acero.
A este respecto, de lo manifestado por los pescadores se piensa ahora que, aunque en el lugar en el que se encontraban madre y abuela el agua les llegaba por las rodillas, en un determinado punto, tras lanzarse al agua, deben haberse topado con un punto de mayor profundidad, en el que si resbalas entras en una zona más peligrosa si además no sabes nadar y hay corrientes.
“Una de ellas pudo resbalar y como no saben nadar la otra fue a ayudarle”, dice concretamente el pastor evangélico entrevistado por El Mundo, explicando que los pescadores piensan que la corriente habría terminado impulsar la tragedia.
En esos momentos, según ha explicado, Vladimir se encontraba alejado de la zona porque estaba preparando la comida mientras el niño jugaba con una pequeña tabla de body-surf. Tras ver que era arrastrado, madre y abuela se metieron en el agua, “pero la corriente ya no las dejó salir”.
Teófila, a diferencia de su hija y su nieto, fue encontrada en una orilla opuesta por otra familia que nada pudo hacer por salvar su vida.
“La corriente habría separado a las tres personas. La abuela fue desplazada hacia una de las márgenes mientras que la madre y el menor fueron arrastrados hacía la margen contraria”, ha explicado el subdelegado del Gobierno en Palencia, Eduardo Santiago.

Las dos mujeres murieron en una zona no habilitada al baño
Los hechos se produjeron en una zona no habilitada al baño. No hay socorristas ni vigilancia, aunque su fácil acceso lo hace atractivo para muchos bañistas.
“Yo no tenía conocimiento de que la gente iría a bañarse allí, pero imagino que habrá más zonas del río donde la gente lo haga”, apunta ante las cámaras de Informativos Telecinco el alcalde de Venta de Baños, José María López Acero. Y lo hacen porque no hay señalización para advertir de que no está autorizado.
Tras la tragedia, el menor ya ha recibido el alta, mientras se sigue investigando lo ocurrido.

