Vuelve al mar, con 20 kilos más, la foca gris que llegó a la costa vasca enferma y débil hace tres meses
Rescatada en Zarautz (Guipúzcoa) se ha recuperado tras tres meses de cuidados en un centro de Gorliz (Vizcaya)
Aparece un animal muerto en la playa y la necropsia revela que es un cachalote enano, nunca antes visto en Euskadi
BilbaoLa imagen que ilustra este artículo es la de Argi, la foca gris rescatada enferma y débil en la costa vasca, en el momento en que esta semana ha sido liberada, tras tres meses de recuperación en Gorliz (Vizcaya). De su vuelta al mar han pasado algo más de 48 horas, tiempo que, a buen seguro, Argi ha invertido en regresar a las costas del norte de Francia o del Reino Unido. El pasado mes de febrero apareció una cría de foca en la playa donostiarra de La Concha.
Que nadie sufra imaginando al pobre animalito solo en mitad del mar, porque los expertos aseguran que las focas, como Argi, saben volver a su lugar de origen y que se integrará con el grupo de focas que encuentre sin problemas, ya que son especies que viven, se desplazan y se relacionan en grupos sociales estables.
Llegó enferma y sumamente frágil a Zarautz (Guipúzcoa) justo la víspera de nochebuena. La red de varamientos de Euskadi-Sareus la rescató y la trasladó al centro de recuperación que la Diputación Foral de Bizkaia tiene en la localidad costera de Gorliz. Llegó pesando poco más de 18 kilos y se ha marchado con 20 kilitos más. Allí la han cuidado durante tres meses, con antibióticos y desparasitándola, hasta que la foca gris se ha recuperado.
20 kilos más en 3 meses
Esta misma semana, después de una larga convalecencia, sus cuidadores le daban el alta y Argi podía regresar al mar. Su liberación se produjo el pasado martes 24, cuando acompañada de técnicos de la Diputación de Bizkaia y la empresa Tragsatec y personal investigador de la Estación Marina de Plentzia (PiE) de la EHU, Argi emprendía una travesía de una hora a bordo de una barco desde el puerto vizcaíno de Plentzia. A tres millas de la costa, unos cinco kilómetros, Argi volvió a las frías aguas del Cantábrico.
Poco tiene que ver esta Argi con la que fue rescatada el 23 de diciembre. Entonces se encontraron con un ejemplar joven de foca macho muy enfermo y débil. Hubo que administrarle antibióticos y otros medicamentos durante un mes, tras el tratamiento farmaceútico, sus cuidadores se centraron en que Argi fuera recuperando las fuerzas y cogiendo peso, dándole de comer tres veces al día hasta que ha llegado a pesar 38 kilos, 20 kilos más de lo que pesaba cuando llegó. Cuando sea adulto podrá llegar a pesar entre 170 y 300 kilos.
¿Cómo actuar ante una emergencia?
Aunque hace semanas que la foca gris podría haber ser liberada, lo cierto es que las malas condiciones del mar han impedido devolverla antes a su hogar. El caso de Argi no es único, ni mucho menos, ya que en 2025 la red Sareus atendió a 31 animales varados en las costas vascas, desde cetáceos a focas, tortugas marinas o tiburones. Precisamente, la localidad guipuzcoana en la que fue enocntrada Argi fue el año pasado en la que se registraron el mayor número de avisos. En el primer trimestre de 202,6 la red de varamientos de Euskadi ha realizado 9 intervenciones.
En caso de encontrarse un animal nadando demasiado cerca de la costa o tumbado en la playa o en el puerto hay que mantener la distancia y llamar directamente al 112 para que activen el protocolo correspondiente y esperar las instrucciones del personal de SAREUS. Si está vivo es imprescindible mantener la distancia, evitar hacer ruido y no tocarlo. Se deben seguir las indicaciones del personal de SAREUS para garantizar la seguridad de los animales y de las personas. Ante estos sucesos, es vital seguir el protocolo de la red SAREUS para garantizar la seguridad del animal y de las personas.