Borrasca

Las insospechadas víctimas del mal tiempo de las últimas semanas: cientos de frailecillos, la mayoría muertos, llegan a la costa vasca

Un ejemplar de frailecillo atlántico como los que han llegado a la costa vasca las últimas horas
Un ejemplar de frailecillo atlántico como los que han llegado a la costa vasca las últimas horas.. Joseba del Villar
  • Llamar al 112 y nunca tocarlos es el consejo para quienes hallen una de estas aves en alguna playa vasca

  • Se habla de unos 300 ejemplares que han arribado en la costa guipuzcoana y 200 más que han llegado hasta los arenales de Vizcaya

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BilbaoLa imagen que ilustra este artículo de un precioso frailecillo atlántico de brillante pelaje y preciosos colores vivos, poco tiene que ver con la de los cientos de frailecillos que este fin de semana han llegado hasta nuestro litoral, tras librar una cruenta batalla contra las tormentas y la mala mar.

Sus cuerpos inertes y embadurnados de arena alfombran las orillas vascas, ni rastro de ese negro vibrante de sus cuerpos que los hacen parecer pequeños pingüinos, algunos a pesar del esfuerzo han llegado con vida y las instituciones vascas se afanan en localizarlos.

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Muertos, literalmente, de cansancio. Así han llegado a la costa vasca este fin de semana cientos de frailecillos atlánticos que tras una lucha a vida o muerte por sobrevivir en alta mar a los temporales se dejan arrastrar hasta nuestras playas, en muchos casos ya muertos y en otros, muy debilitados.

Un ejemplar de frailecillo atlántico muerto en una playa de Euskadi
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Se habla de unos 300 ejemplares que han arribado en la costa guipuzcoana y 200 más que han llegado hasta los arenales de Vizcaya, lo que ha obligado a activar dispositivos de búsqueda y recogida para su traslado: al centro de recuperación de Gorliz de los ejemplares hallados en playas como Gorliz, Bakio o Ereaga y al centro de recuperación de fauna silvestre Basabizi de Urnieta, a los frailecillos hallados en Guipúzcoa.

Parecidos a los pingüinos

El frailecillo atlántico,(Fratercula arctica), es una especie pelágica que, a simple vista, guarda un gran parecido con los pingüinos debido a su corona y espalda negra, mejillas gris pálido, “pantalones” blancos. Aquellos que han logrado llegar con vida, precisan cuidados para recuperar la temperatura corporal y rehidratarse, aunque la supervivencia, incluso de aquellos que han llegado aun con vida, es complicada.

La Asociación Itsas Enara Elkartea publicaba en sus redes un vídeo grabado en la playa donostiarra de la Zurriola, donde se puede observar una de las aves que ha arribado a tierra aún con vida.

La plataforma SeoBirdLife apunta al “tren de borrascas” que venimos sufriendo desde hace 15 días como el origen de esta catástrofe. Estas aves, de vistoso pico rojo, crían en Islandia, Noruega, Irlanda y Reino Unido pero bajan hasta nuestras latitudes a pasar el invierno. Los temporales las han sorprendido en alta mar donde, estas aves marítimasse mueven como un corcho, propulsándose a través del agua con poderosas embestidas de sus patas y manteniéndose volteados hacia el viento, aunque aparentemente descansan y duermen. Las tormentas y la mala mar las ha obligado a luchar por sobrevivir sin descanso. Debilitadas por el esfuerzo muchas acaban muriendo de agotamiento, otras lo hacen por inanición ante las dificultades para pescar en esas condiciones.

Qué hacer si encuentras un frailecillo

Asociaciones ecologistas como Eguzki no descartan que durante los próximos días este fenómeno vuelva a repetirse. De ahí, que la recomendación básica para cualquiera que, durante un paseo por la playa, encuentre a una de estas aves sea “no tocarla” ni viva ni muerta y llamar al 112 o al Centro de Recuperación de Fauna provincial.

Cualquier manipulación del animal precisa del uso de guantes y mascarillas para evitar la transmisión de enfermedades, no hay que olvidar que la epidemia de gripe aviar continúa. De llevarse a cabo, Eguzki cita los consejos de Verballenas.com y aconseja: “Envolver las aves en un paño y ponerlas en cajas con agujeros para que puedan respirar. Llevarlas a la Policía Municipal o Cruz Roja, para que el guarderío vaya a recogerlas, o directamente a los centros de recuperación de Gorliz o Urnieta”. Además, se recomienda que los perros vayan atados por los arenales, para evitar que se acerquen a los frailecillos que pueda haber.