Las quejas de los jubilados de Bilbao, a los que prohibieron jugar al bingo, caen en saco roto: jugar es ilegal, aunque sea a 20 céntimos el cartón
En marzo, la Policía advirtió al centro de mayores Bonaparte que no podían seguir jugando al bingo, a 20 céntimos el cartón
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BilbaoDesde el pasado mes de marzo en el Hogar del Jubilado Bonaparte de Santutxu ya nadie canta ‘línea’ ni ‘bingo’. Un chivatazo puso a estos ancianos en el punto de mira de la Policía Municipal que les advirtió que jugar con dinero es ilegal y, al parecer, les habrían comunicado que de seguir haciéndolo se podrían enfrenta a multas de, ni más ni menos, que de 60.000 euros.
El caso generó bastante revuelo, aunque no se ha expedientado ni multado a nadie, y ha abierto la puerta a que el Parlamento vasco modifique la ley autonómica de juego, y que al igual que ya ocurre en otras comunidades, como Galicia, los jubilados puedan jugar sus partidas de bingo con cantidades simbólicas. Pero de momento, sigue siendo ilegal y los usuarios de este centro de mayores de Bilbao deberán seguir buscando alternativas para entretenerse, "es una pena porque pasábamos un buen rato y ahora nos lo han quitado", lamentaban.
El propio consejero vasco de Seguridad, Bingen Zupiria, en unas declaraciones adelantadas por el diario.es y en respuesta a una pregunta de EH Bildu, advertía en la Cámara vasca de que el bingo, aunque sea a 20 céntimos el cartón, “es un juego reglado y si existen apuestas y premios económicos, está prohibido, salvo autorización expresa”. No es legal y por tanto, el consejero añade: “Se puede jugar como pasatiempo, sin apuestas económicas”.
Pasatiempo ilegal
Algunos de los ancianos afectados por la prohibición, en Santutxu, argumentaban que la cantidad que jugaban es “ridícula”, “20 céntimos no es dinero”, pero desde el Gobierno vasco responden que “la actividad económica del juego, por pequeña que parezca, no estaría controlada ni supervisada” y, por tanto, “no existiría control de entrada, es decir, de menores, y las personas inscritas en el registro de prohibición de acceso al juego podrían jugar”.
Así, en un hogar de mayores se puede jugar al bingo en el caso de que sea “un mero pasatiempo o divertimento”, pero los usuarios de este centro de Bilbao dejaron claro que “sin dinero no tiene sentido”, “no nos saca de pobres, en realidad lo llamamos bingo pero es un entretenimiento”. Argumentos que, de momento, han caído en saco roto. Los mayores del centro Bonaparte de Bilbao