El infierno de cuatro niñas de Vitoria, acosadas sexualmente por un hombre que sigue en libertad pese a saltarse la orden de alejamiento

Sobre él pesan varias órdenes de alejamiento, que ha roto reiteradamente para inquietud de sus víctimas y sus familias
La última detención se desencadenó porque los padres de una de las niñas le observaron en un centro en el que estaba su hija
Vitoria-GasteizVarias familias de Vitoria viven desde hace días una auténtica pesadilla. Un individuo merodea por su barrio en la capital alavesa y se dedica a acosar sexualmente a sus hijas menores de edad. Saben quién es, lo han denunciado y hasta, por orden judicial, tiene prohibido acercarse a sus víctimas.
Sin embargo, nada le ha parado ante la impotencia y el miedo de las cuatro niñas menores y de sus familias. La Policía le ha detenido de forma reiterada en las últimas semanas, la última vez, hace tres días cuando el pasado lunes 5 de octubre por la tarde intentó acercarse a una de las menores en el Centro Cívico Hegoalde de Vitoria, situado en el barrio de Adurtza.
El arresto se produjo sobre las 19:30 horas, después de que los progenitores de la víctima se percataran de su presencia en esas instalaciones municipales, que frecuenta su hija.
Peligroso y reincidente
Una patrulla se dirigió al lugar y tras hablar con los padres, que residen muy cerca de ese lugar, los agentes localizaron en el interior al varón y, una vez confirmado que la orden de alejamiento estaba en vigor, procedieron a su detención por quebrantamiento de medida cautelar.
A día siguiente, ayer martes, según ha podido saber 'El Correo', el sospechoso, al que se le llamó la atención por "masturbarse" mientras estaba retenido en dependencias policiales, ya estaba de nuevo en la calle, en libertad con cargos. Así, la publicación vasca, contabiliza, con la de esta semana, cinco detenciones en solo 15 días y advierte de que el sospechoso muestra especial fijación por una de sus víctimas.
El individuo tiene 23 años y vive en una lonja ocupada del mismo barrio de la capital alavesa, donde residirían las cuatro menores acosadas. Hasta ahora ha eludido su ingreso en prisión, pero su reincidencia y su agresividad con los agentes no auguran nada bueno. De ahí, que haya cundido el miedo entre las familias y la inquietud entre los cuerpos policiales.