Rescatan 20 animales de una casa de Vigo y buscan ayuda para su propietaria enferma: “Queremos devolverle parte de la dignidad”
En la casa encontraron casi 20 animales, que vivían rodeados de basura y excrementos
Final feliz para el perro atrapado en una fosa en Nigrán: “Lo tenemos por fin”
VigoLos responsables de La Isla de Tali, un refugio multiespecie ubicado en Nigrán están acostumbrados a los rescates complicados. Pero en esta ocasión les ha tocado rescatar a casi una veintena de animales, pero también, de alguna manera, a su propietaria.
Tali, responsable del refugio, cuenta que este es uno de los muchos casos del llamado "síndrome de Noé", con los que se han encontrado en su trayectoria, pero en esta ocasión, más allá de poner el foco en la mala situación de los animales, han querido mostrar “la realidad completa” de este problema, no solo la de los animales, “que por supuesto estaban en muy malas condiciones”, apunta, sino también “en la persona que hay detrás”.
Como explica Natalia, responsable de la Isla de Tali y educadora social, en muchos casos, el síndrome de Noé no parte de la maldad, “sino de una enfermedad mental, de una situación de soledad, depresión, desbordamiento y falta absoluta de ayuda. Y, aun así, muchas veces estas personas no reciben apoyo: reciben insultos, rechazo, presión, denuncias y un trato durísimo por parte de la sociedad e incluso de algunas protectoras”, denuncia.
Por eso han querido compartir la historia de este rescate “desde el otro lado”. En lara vivienda, ubicada en Vigo, las voluntarias del refugio se encontraron casi una veintena de animales en unas condiciones de suciedad y abandono: “Ya hemos sacado a los animales de allí y están a salvo en nuestra protectora. Ahora nos queda recuperarlos, asumir todos sus tratamientos veterinarios, esterilizaciones, alimentación y encontrarles familias maravillosas”, relatan, “pero no queremos que todo acabe ahí”, añaden. Natalia cuenta que están “acompañando a esta mujer, porque creemos que necesita ayuda, no más juicio” y su intención es organizar un grupo de voluntarios para ayudarle a limpiar su casa “y devolverle parte de la dignidad que una enfermedad mental le hizo perder”, añade.
Cuenta Tali que en este caso, la dueña no era capaz de apreciar el mal estado en el que estaban los animales, casi 20 perros y cabras que vivían rodeados de excrementos. “La mujer llorando nos decía “pero tú crees que en serio están tan mal?”, estaba desesperada, rota y por eso buscamos una respuesta completamente distinta, sin que se le juzgue”, afirma.
“Consideramos que la situación lo merece”, explica Natalia, ya que casos como este, del denominado 'Síndromé de Noé', donde una persona acumula de manera compulsiva animales, sin tener capacidad de cuidarlos, se dan más a menudo de lo que la gente piensa, “y detrás puede haber personas solas, enfermas o completamente desbordadas”.