El rey Carlos III es un "jefe exigente" con "un temperamento feroz", según exempleados reales

El rey Carlos III es un “jefe exigente” con un “temperamento feroz” que “trabaja los siete días a la semana” y que espera “lo mismo” de su personal. Es lo que cuenta Valentine Low en un nuevo libro sobre los secretos de la corona británica hecho a partir de testimonios de trabajadores del nuevo monarca. Ya en alguna ocasión se han conocido las exigencias del rey de Inglaterra con sus empleados.

Para saber que Carlos III tiene un carácter fuerte y que no mira a la gente a la cara solo hay que repasar algunos vídeos de los actos fúnebres de Isabel II y sus problemas con las plumas. Sin embargo, ahora son antiguos empleados de nuevo rey de Inglaterra quienes lo cuentan en un libro.

Es alguien con una "enorme energía" y muchas ideas que "siempre está trabajando… los siete días de la semana". "Es muy exigente consigo mismo" y espera lo mismo de su personal, con llamadas "en cualquier momento" hasta las 11 de la noche e incluso en Navidad, recoge las partes del libro ‘Courtiers: The Hidden Power Behind the Crown’ de Valentine Low publicadas en The Times.  

“En cualquier momento puede querer llamarte por algo. El ritmo es bastante intenso”, afirma el libro en el que se describe como el rey ha acumulado decenas de asesores externos que comparten sus pensamientos sobre "arquitectura, medicina alternativa, negocios, agricultura orgánica, vivienda, psicoanálisis, arte islámico, selvas tropicales, círculos de cultivos y como tratar con los medios".

Un ex miembro del personal sugiere, según la información publicada por el Daily Mail, que estos asesores externos a veces socavaban la moral del equipo del rey Carlos III al sugerir que se estaban quedando cortos. 

La familia de Carlos III tampoco se libra de las críticas

En el libro también hay para la familia del rey de Inglaterra. Sobre Guillermo, ahora el heredero de la Corona, destaca su liderazgo.

Sobre la duquesa de Sussex dicen que ella pensaba que sería "la Beyoncé del Reino Unido" y que no supo o no quiso encajar las normas estrictas de la Casa Real británica, tal vez para volver a Estados Unidos a ganar dinero. Era "inevitable" que Meghan no encajara en el mundo estrictamente regulado de la Casa Real. Para los asistentes era difícil trabajar con ella, cuentan los empleados reales en el libro.