La expansión territorial de Estados Unidos: cómo compró a Alaska, Luisiana, Florida a su nueva obsesión por Groenlandia
Más de la mitad del territorio estadounidense son el resultado de compras cuando en 1803 compró la Luisiana francesa
¿Por qué tiene tanto interés Donald Trump en Groenlandia?: objetivo estratégico, militar y económico
El interés de Estados Unidos por Groenlandia a como sea, por vía pacifica o por la fuerza recuerda que el afán expansionista de este país ha sido histórico y se remonta a siglos atrás cuando compró Alaska, la Luisiana francesa o la Florida aumentando su extensión territorial y sus riquezas.
Más de la mitad del territorio estadounidense son el resultado de compras cuando comenzó en 1803 a sumar los 13 estados originales la Luisiana Francesa. Era prácticamente toda la parte central del actual Estados Unidos y pagó 15 millones de dólares haciéndose con el río Misisipi, importante vía para el país.
A esta operación le siguió en 1819 la compra de Florida, propiedad de España por cinco millones que nunca llegaron a las arcas de nuestro país. Pocas décadas después, México le vendió vastos territorios del oeste del país tras la guerra con su vecino del norte que intentó por la fuerza.
Estados Unidos también se hizo con Alaska, en 1867 cuando se llamaba la "Rusia americana". El tío Sam pagó por el continente helado 7,2 millones de dólares y alegó su interés por razones estratégicas, tal y como argumenta ahora con Groenlandia. En 1917, Estados Unidos compró a Dinamarca las Islas Vírgenes, en el Caribe.
El interés de Donald Trump de hacerse con Groenlandia, una historia del siglo pasado
Ahora, Trump lleva meses avisando que está interesado en Groenlandia, una idea que ya Estados Unidos barajó en el siglo XIX cuando quería hacerse con Islandia que en el XIX pertenecía también a Dinamarca. La primera oferta en firme fue de Harry Truman tras la II Guerra Mundial y ofreció 6.300 millones de dólares a Dinamarca, que rechazó la propuesta.
Ahora, de momento, Donald Trump no ha hecho ninguna oferta con cifras sobre la mesa, aunque tampoco Dinamarca ha dado pie a ello. El republicano, fiel a su estilo, no ha descartado la opción de la fuerza bruta para incorporar Groenlandia, una región semiautónoma perteneciente al Reino de Dinamarca.
Este interés, impulsado nuevamente por el presidente estadounidense, Donald Trump, ha sido justificado como una “prioridad de seguridad nacional” debido a la ubicación estratégica de la isla en el Ártico y a sus recursos naturales. El estilo de Estados Unidos comprar, pagar y en caso de no estar a la venta, apropiarse. El futuro de Groenlandia parece que estará marcado por Estados Unidos, mientras la Unión Europea no se pone de acuerdo en su posición.