Detención preventiva de tres meses para Jacques Moretti, el dueño del bar suizo incendiado en Nochevieja
El Tribunal de Medidas Coercitivas cantonal ha dictado esta medida ante el riesgo de fuga del propietario Jacques Moretti
El bar incendiado en los Alpes suizos no había sido controlado en los últimos cinco años
La Justicia del cantón de Valais ha ordenado tres meses de detención provisional para Jacques Moretti, el copropietario del bar 'Le Constellation', lugar donde se produjo un incendio en Nochevieja que causó la muerte de 40 jóvenes en la estación alpina de Crans Montana.
La Justicia suiza ha apuntado en un comunicado que el hombre será encarcelado al menos durante ese periodo de 90 días, una cuestión que podría ser "revisada" en caso de que se impongan otras medidas cautelares, como el pago de un depósito.
Las investigaciones continúan
El Tribunal de Medidas Coercitivas cantonal ha dictado esta medida ante el riesgo de fuga de Moretti, señalando también la posibilidad de que, más adelante, el dueño del local nocturno fuera puesto en libertad bajo fianza si la Fiscalía lo considerara, manteniéndose hasta entonces la detención provisional.
Tanto el dueño del establecimiento como su esposa, Jessica Moretti, están siendo investigados por posibles delitos de homicidio, incendio y lesiones corporales por negligencia. Él fue detenido al término de una audiencia convocada por la Fiscalía dentro de la investigación penal abierta tras la tragedia, mientras que ella, copropietaria del local, pudo abandonar la sede judicial al término de los interrogatorios.
La privación de libertad contra Moretti ya había sido solicitada en reiteradas ocasiones por el equipo legal de los familiares de las víctimas del incendio. En el caso de Jessica, los fiscales consideran que, teniendo en cuenta sus lazos personales, la imposición de medidas alternativas podría reducir este riesgo.
El origen de la tragedia
Durante el incendio ocurrido en la estación alpina de Crans Montana, resultaron heridas 116 personas, la gran mayoría con quemaduras graves, mientras que la mitad de los fallecidos eran menores de edad. Según los indicios reunidos, el fuego se originó a partir de las chispas de bengalas adheridas a botellas, que encendieron la espuma insonorizante que cubría el techo, la cual, a su vez, provocó la propagación casi inmediata de las llamas por el local.