Sánchez en Europa: charla a solas con Merz tras su silencio ante las críticas de Trump
Tensión y algo de morbo en la reunión de los líderes al Consejo Europeo de hoy en Bruselas donde todos se muestran contrarios a intervenir en la guerra de Irán.
Sánchez y Merz parecen haber hecho las paces en el Consejo Europeo tras la nula defensa de este de España ante Trump.
Tensión y algo de morbo en la reunión de los líderes al Consejo Europeo de hoy en Bruselas. Había que ver la reacción de los líderes con Von der Leyen tras poner en duda que el derecho internacional que siempre ha defendido Europa estuviera ya en vigor, con marcha atrás posterior, y con un Pedro Sánchez del que aún recuerdan la foto de la OTAN y su postura sobre la aportación a su presupuesto que irritó sobremanera a Trump. Pues, tranquilidad, buenas caras y saludos cordiales. Eso sí, Sánchez quiso saludar a los líderes europeos uno a uno. Y que se viera. Y más aún al canciller alemán Friedrich Merz, el mismo que le defendió entre poco y nada ante Trump.
Había dudas sobre cómo iba a acudir Sánchez a este encuentro, pero su primer gesto fue acudir a ver al canciller alemán antes de la reunión para demostrarle que ha olvidado la imagen de este impasible mientras Trump amenazaba a España con un embargo. El presidente prefiere recordar otro momento de ese encuentro. El de una reunión privada en la que Alemania dijo a Trump que su país defendería a España ante una amenaza de coerción.
Llega Sánchez a este Consejo con el no a la guerra más explícito y dispuesto a convencer a los socios de que Europa redoble su apuesta por el multilateralismo y el sistema de Naciones Unidas y no de debilitarlo, ni con hechos, como hacen otras administracioenes de otras partes del mundo, ni tampoco con palabras.
Mensaje que parece destinado a la propia presidenta de la Comisión y sus palabras sobre la guerra de Irán y el nuevo orden mundial que posteriormente corrigió. Para Sánchez, "España está en el lado correcto de la historia". Los socios europeos no han confrontado, al menos públicamente, con la postura del gobierno español. De hecho, cada vez se acercan más a ella ante el miedo de una crisis económica global y el descontrol de una guerra para la que Trump nunca les llamó. Nadie en Europa quiere meterse en líos. Francia y Alemania tampoco intervendrá en el Estrecho de Ormuz hasta el cierre de las hostilidades.