La bodega secreta de Stalin en Georgia sale a subasta un siglo después: más de 40.000 botellas ocultas con un valor económico incalculable
La colección incluye vinos franceses y georgianos de gran valor, algunos datados a comienzos del siglo XIX
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La capital de Georgia, Tiflis, ha abierto por primera vez al público una histórica bodega subterránea que conserva alrededor de 40.000 botellas de vino y licores de los siglos XIX y XX, una colección que durante décadas permaneció cerrada y que estuvo relacionada con que estuviera en manos del líder soviético Iósif Stalin. El Gobierno georgiano desprecintó esta semana la cámara donde se almacenan las botellas, consideradas una de las mayores colecciones vinícolas históricas de Europa.
Entre los distintos vinos figuran ejemplares procedentes de prestigiosas bodegas de Burdeos que pertenecieron originalmente al Zar Alejandro III de Rusia y a su hijo Nicolás II, integrantes de la dinastía Romanov.
Tras la Revolución Rusa de 1917 las autoridades soviéticas lo confiscaron
Parte de esos vinos acabaron bajo la custodia de Stalin, nacido en Georgia y conocido por ser un aficionado al vino, según el medio 'Reuters' con el paso de los años, el dirigente soviético amplió el fondo incorporando variedades georgianas de su preferencia. El Ejecutivo georgiano pretende ahora catalogar la colección y sacar a subasta algunas de las botellas más exclusivas.
Se señala que los ingresos obtenidos servirán para financiar la creación de una escuela especializada en formación vinícola en Georgia, un proyecto con el que el país busca reforzar su presencia en el mercado internacional del vino. Durante la reapertura de la bodega, el ministro de Agricultura de Georgia, David Songulashvili, destacó el valor histórico del recinto. “Este espacio único conserva vinos y licores añejados durante más de dos siglos”, afirmó el ministro.
Songulashvili añadió que la colección vuelve a poner de relieve el papel histórico de Georgia en la cultura del vino. “Nuestra antigua tradición vitivinícola ha dado un lugar destacado a nuestro país en el mapa mundial”, aseguró el responsable georgiano. Georgia se promociona internacionalmente como la cuna del vino y sostiene esta afirmación en hallazgos arqueológicos que evidencian una tradición vinícola ininterrumpida de aproximadamente 8.000 años, una de las más antiguas documentadas en el mundo.
Las autoridades georgianas consideran que la apertura de la bodega y las futuras subastas pueden convertir a Georgia en un nuevo referente dentro del mercado mundial de vinos históricos y de colección.