Hernán Gil, última persona en ser rescatado con vida, permanece ingresado en el hospital: "Me dio fortaleza"

Hernán Gil permanece ingresado en el hospital tras ser rescatado el pasado jueves después de cinco días de operativo
Rescatan con vida a Hernán Gil, sepultado durante más de una semana bajo ocho plantas por el terremoto en Venezuela
Hernán Gil, la última persona rescatada con vida entre los escombros en La Guaira, Venezuela, ya se ha convertido en un verdadero símbolo de fortaleza y valentía tras una tragedia que mantiene en shock a muchos países. Tras ser sacado de la garita de seguridad en la que quedó atrapado durante ocho días, fue llevado al hospital, donde ha recibido la visita de Delcy Rodríguez.
El superviviente permanece ingresado en el hospital, donde los médicos siguen tratando de mantenerle hidratado y nutrirle ante el estado que presentaba después de sobrevivir sin comida, ni agua, ni luz durante más de una semana. En la visita de las autoridades, ha aprovechado para recordar algunos nombres de los profesionales que trabajaron en su rescate, como "Vicente, que es el que me dio más fortaleza".
A pesar de haber completado este rescate que tuvo sin dormir a al menos 100 efectivos de diferentes nacionalidades durante cinco días, no pueden bajar la guardia y tienen que continuar rescatando los cuerpos que quedaron atrapados entre los escombros, porque además de los 2.595 fallecidos, hay todavía mucha gente desaparecida.
La Guaira, completamente destrozada
Muchos familiares han asimilado que encontrarán sin vida a sus seres queridos que todavía continúan desaparecido, porque tantos días sepultados, es casi imposible poder sobrevivir. Les queda el dolor y la angustia de ver donde han vivido reducido a escombros: "Donde yo crecí ya no existe", afirma una mujer, rota entre lágrimas.
Pero antes de empezar a reconstruir su hogar, lo que los vecinos quieren es que se encuentren a todos los desaparecidos y que las personas heridas puedan recuperarse, ya que están siendo atendidos incluso en hospitales improvisados ante la falta de medios, material y personal.
Además de las personas, muchos velan por la salud de sus animales. Muchos han fallecido durante los terremotos, otros han quedado heridos y siguen recuperándose también en veterinarios improvisados con los medicamentos que han podido encontrar de donaciones por parte de asociaciones, pero "son parte de la familia" y no van a dejar de luchar por recuperar algo de sus vidas.
