Donald Trump exige a los republicanos que incorporen a Irán al nuevo proyecto de ley de sanciones contra Rusia

La Casa Blanca había discutido hace unas semanas la posibilidad de incorporar en el texto a Irán y al partido-milicia Hezbolá
Trump asegura que EEUU está tomando el control de Ormuz mientras Irán confirma el cierre del paso
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha pedido este domingo a la bancada del Partido Republicano en el Congreso que añadan a Irán al proyecto de ley de sanciones contra Rusia que estaba impulsando uno de los grandes aliados del mandatario, el senador Lindsay Graham, antes de su inesperado fallecimiento el pasado fin de semana.
El proyecto de ley busca imponer sanciones obligatorias a Rusia y sus aliados, y ampliar el alcance de las sanciones para incluir aranceles a los compradores de energía rusa. La Casa Blanca había discutido hace unas semanas la posibilidad de incorporar en el texto a Irán y al partido-milicia Hezbolá, gran aliado de Teherán en Líbano.
"Los republicanos deberían incluir a Irán en el proyecto de ley de sanciones contra Rusia. Eso era lo que Lindsey quería hacer, y se iba a lograr. Es importante", ha publicado Trump en su plataforma Truth Social. Republicanos y demócratas se han mostrado optimistas de que el proyecto de ley pueda convertirse en ley este verano.
EE.UU. e Irán las hostilidades tras el repunte de tensión
Estados Unidos e Irán han reanudado en los últimos días las hostilidades tras el repunte de la tensión en el estrecho de Ormuz, motivado por las disputas sobre la gestión de las rutas marítimas y las acusaciones cruzadas de incumplimiento del preacuerdo firmado en junio. Esta nueva escalada deja prácticamente en papel mojado la tregua alcanzada en abril y alimenta el riesgo de un retorno a un conflicto de mayor envergadura.
En el centro de la disputa se encuentra el propio texto del acuerdo suscrito hace un mes entre Washington y Teherán. Su redacción y, sobre todo, las diferentes interpretaciones sobre su alcance han avivado las fricciones en torno al estrecho de Ormuz, donde Irán mantiene que el pacto refuerza su soberanía y su capacidad de control sobre la estratégica vía marítima.