Las olas de calor agravan la sequía en Europa: paralizan la producción y frenan el transporte por el río Rin y Danubio
Emergencia nacional en Hungría y Rumanía con restricciones en el servicio eléctrico
La sequía arruina un crucero por el Danubio de 120 españoles que termina el viaje en autocar por el bajo nivel del mar
El Rin está en su nivel mas bajo y ya afloran las llamadas "piedras del hambre", un "mal presagio". Los expertos alertan de una crisis que en un mes ya ha hecho caer la producción industrial de Alemania un 1%. Por el caudal del río alemán, en mínimos históricos, circulan 300 millones de toneladas de mercancías al año, a bordo de barcos, que ahora apenas pueden navegar o si lo hacen con la mitad de su carga.
Las embarcaciones se han visto obligados a reducir dos tercios de su carga para poder navegar por el caudal menguante del río al que la escasez de lluvias y las reiteradas olas de calor con altas temperaturas han secado.
Han aflorado restos de proyectiles, barcos de la segunda guerra mundial por la sequía en el Danubio, la otra autovía fluvial del centro de Europa. "Es muy triste", dice esta mujer que recuerda los mejores días de este río al que han dedicado un famoso vals.
El Ministerio de Energía de Rumania ha pedido a los ciudadanos que reduzcan su consumo eléctrico entre las 19:00 y las 23:00 horas hasta el 31 de agosto.
Emergencia nacional en Hungría y Rumanía con restricciones en el servicio eléctrico
Este llamamiento surge ante el descenso del nivel del Danubio a su punto más bajo en 40 años. Cerca de Baziaș, el caudal del río ha caído a unos 1400 metros cúbicos por segundo, en comparación con el promedio de agosto, que rondaba los 3.900 metros cúbicos por segundo. En un número creciente de ciudades, las autoridades locales ya han comenzado a reducir el alumbrado público.
El ahorro de electricidad se ha convertido en una emergencia nacional en Hungría y en Rumania, con cortes en la iluminación urbana por la paralización de las centrales térmicas de carbón, hidroeléctricas y centrales nucleares. Todas necesitan del agua, de una manera u otra. para enfriar su reactores. Los niveles de agua han bajado a cotas críticas en el río Vístula, por lo que los gobiernos han tenido que limitar el suministro de agua de refrigeración.
No hay agua suficiente para refrigerar los reactores de algunas centrales nucleares. Operan a medio gas, como su industria y sus estragos afectan además a Serbia y la República checa. Ningún país se libra de los efectos económicos de tantas olas de calor encadenadas. En el Reino Unido, la sequía ha transformado el paisaje de la campiña inglesa y prevé una de las peores cosechas de cereales que se recuerdan.
Las olas de calor y las sequías se vuelven más intensas, han revelado la debilidad de los sistemas energéticos europeos que tendrán que tirar del gas.
El Indicador Combinado de Sequía (CDI) europeo, a mediados de julio revelaba las condiciones de sequía persistentes en Ucrania, Bielorrusia y Polonia, en el noreste de la península ibérica, el sur del Reino Unido, el norte de Italia y Europa central, desde Francia y el sur de Alemania hasta Hungría y Rumanía, afectando también a Suiza, Austria, Chequia, Eslovaquia y Serbia.