El teléfono móvil de una niña de 11 años se quema mientras estaba jugando con él
El dispositivo comenzó a echar chispas y lo tiró sobre una manta
Kayla Ramos, una niña de 11 años residente en Bakersfield, California, estaba jugando con su teléfono móvil en la cama de su habitación cuando de repente el dispositivo empezó a echar chispas.
La pequeña tiró el teléfono sobre la manta a la que las chispas le hicieron varios agujeros pero afortunadamente la niña se encuentra no sufrió ningún daño tal y como informa The Washington Post.
La madre de la menor agradece que a su hija no le haya pasado nada grave. No obstante, se puso en contacto con la empresa fabricante del dispositivo y le envió fotos del teléfono dañado, con el interior deformado y carbonizado. La compañía le dijo que le reemplazaría el teléfono e iniciarían una investigación.