Vuelven las protestas violentas a Santiago de Chile
La Plaza Italia volvió a ser encuentro del descontento ciudadano
Reivindican mejores pensiones, atención médica y una mejora en la educación
El plebiscito para una nueva Constitución tendrá lugar el 26 de abril
Tras el paso del verano austral han vuelto a la capital de Chile las fuertes protestas. La Plaza Italia de la capital chilena volvió a ser el punto de encuentro del descontento ciudadano.
Los ciudadanos siguen mostrando descontento en las calles y la crisis parece lejos de solucionarse, pese a las medidas sociales anunciadas por el Gobierno y al plebiscito sobre una nueva Constitución que tendrá lugar el próximo 26 de abril.
El rechazo a Piñera, la adopción de medidas en el corto plazo que mejoren los sistemas de pensiones y de salud hasta que se apruebe una hipotética nueva Constitución, así como el apoyo a la opción del "Apruebo" en el plebiscito, son algunas de las razones que los manifestantes esgrimen para mantener vivo este estallido social, que se prolonga ya por cuatro meses y medio, según apunta EFE.
En la tarde de este viernes hubo constantes cánticos contra Piñera, consignas ya clásicas de las protestas como "¡Chile despertó¡" e incluso música en directo de la mano de dos conocidos artistas chilenos, Illapu y Nano Stern, que cantaron desde la ventana de un edificio que da a Plaza Italia.
Al margen de esta concentración pacífico-festiva también hubo desmanes, enfrentamientos entre manifestantes y agentes policiales de Carabineros y la quema de algunos vehículos de las fuerzas especiales del orden con cócteles molotov lanzados por parte de algunos violentos.
Durante el día hubo cerca de 40 cierres temporales en al menos 30 estaciones del metro, con intentos masivos de entrar sin pagar y disturbios en el interior, acontecimientos que recordaron los episodios que vivieron los santiaguinos en el comienzo de las protestas.
LLEGÓ MARZO
La masiva concentración de este viernes cumple con el pronóstico popular de que las protestas se reactivarían a partir de marzo con el inicio de la actividad escolar, laboral, legislativa y gubernamental.
No obstante, y aunque perdieron fuerza durante el verano, las protestas no se extinguieron en ningún momento, como tampoco dejaron de producirse en el periodo estival enfrentamientos entre manifestantes y policías ni episodios de violencia, como el incendio, en dos ocasiones, del Museo Violeta Parra en la capital.
Ya antes del fin de las vacaciones el primer aldabonazo de descontento llegó en la última semana de febrero durante el Festival de Viña del Mar, con manifestaciones en las inmediaciones del recinto que acoge los conciertos de este mítico encuentro musical pero sobre todo con un estallido de violencia en forma de incendios y graves destrozos.
"Se viene marzo", se podía leer entonces en Twitter como una consigna que auguraba la reactivación de las protestas de forma masiva, en un mes en el que las acciones feministas toman protagonismo y en el que los estudiantes regresan a las clases y a la acción.
Según el Ministerio del Interior, el primer lunes del mes, conocido en Chile como "súper lunes" por el primer día hábil tras el letargo vacacional, dejó un balance de 283 detenidos y 28 eventos "muy graves", con episodios violentos que se extendieron a lo largo de todo el país con barricadas, ataques a cuarteles policiales y enfrentamientos.
La agitación continuó el resto de la semana con la entrada en escena de los estudiantes, que varios días protagonizaron sentadas en los andenes de diversas estaciones del metro de la capital, que tuvieron que cerrar de manera preventiva.