Un ataque en un supermercado de Oklahoma acaba con tres personas muertas
El ataque se ha producido en un supermercado Walmart en Duncan
Tres personas han muerto en un tiroteo en un supermercado Walmart en Duncan. Según el jefe de policía Danny Ford, citado por la televisión local TNN-ABC, las tres personas fueron halladas muertas fuera del supermercado y el autor de los disparos se encuentra entre las víctimas. Las escuelas en el área fueron recluidas brevemente a petición de la policía.
Las dos víctimas, un hombre y una mujer, se encontraban dentro del coche en el aparcamiento del supermercado cuando fueron alcanzados por las balas. Mientras que el cuerpo del atacante, se encontró al lado del coche.
Algunas fuentes indican que el asesinato se ha producido dentro de un ataque de violencia de género, al parecer la expreja abrió fuego contra la que fue su mujer y la pareja de esta, y luego se quitó la vida con la misma arma que empleó para matar a la pareja. Las autoridades se encuentran investigando lo sucedido y la relación entre las tres personas fallecidas.
El tiroteo tiene lugar precisamente pocos días después de la reapertura del Walmart de El Paso, Texas. Este había sido escenario de un tiroteo masivo el 3 de agosto. En ese ataque, perpetrado por un supremacista blanco, murieron 22 personas. El suceso ha ocurrido el mismo día en el que cuatro personas han muerto en un tiroteo en una casa de la localidad de Fresno, en el estado de California.
Polémica por las armas continúa
El de este lunes es el cuarto tiroteo en Estados Unidos en los últimos cuatro días: el viernes pasado, un alumno de una escuela en Los Ángeles mató a dos de sus compañeros y se suicidó de un disparo en la cabeza. Porque hay otro dato que asusta. La cantidad de jóvenes que deciden armarse y matar y acabar con su vida. En el caso del pasado lunes el joven de 16 años celebró de esta forma tan macabra su cumpleaños. Menos de 24 horas después cinco personas perecieron, incluidos tres niños, y otra resultó herida en un tiroteo este sábado en una vivienda en San Diego, California (EEUU).
El Congreso de EEUU lleva más de dos décadas sin aprobar una ley que limite significativamente la posesión de armas. Y por lo que se ve, esa ley no llegará nunca, por más muertos que se pongan encima de la mesa.