El Kiki disparó también a la agente en practicas que acompañaba al guardia asesinado

La guardia civil en prácticas que acompañaba a José Manuel Arcos recibió otro disparo. Le bala le pasó cerca y quedó incrustada en el lugar del crimen, donde la Guardia Civil ha hecho una inspección y ha recogido los casquillos. La agente repelió la agresión con otros dos tiros. El delincuente logró huir con el arma. Por eso cuando lo detuvieron los guardias estaban muy nerviosos:
-“Te vamos a echar unos grilletes”
-“Qué es lo que pasa, qué es lo que pasa”
-“Lo que tenía que pasar, cabrón”
El delincuente no estaba cacheado, y uno de los agentes advirtió para que revisasen por si llevaba el arma encima. Le cachearon en busca de la pistola que al final estaba en la furgoneta, debajo del asiento del conductor. La había robado en el forcejeo. El agente la llevaba en la mano y cayó al suelo. Cuando la encontraron, todavía estaba llena de barro. También se le cayó su mochila en la que llevaba un subfusil que no sacó, y el dinero que había robado en este bar de las Gavias.
Sorprende la agresividad que empleó porque su historial es largo pero no tan violento. A Juan Antonio Moyano le conocen como KIki. Cometió su primer delito con 17 años y ya tiene 40; en su ficha policial hay cerca de 30 detenciones. Es especialista en robo de vehículos uno de sus primeros delitos más habituales. También los hurtos que tiene repartidos por toda la provincia de Granada. Y como colofón, los robos con fuerza. Aunque nunca ha sido detenido por robos con violencia e intimidación. Hasta ahora siempre entraba en los locales cuando no había nadie. De hecho tiene dos apuntes por tenencia de armas, una administrativa (arma blanca) y otro por un delito (arma de fuego), pero en 1995.También tiene detenciones por violencia de género y por trapichear con droga. Y agredió a otro guardia con un destornillador para que no le pusiera las esposas. Ha estado 6 años en prisión. En 2014 ya disfrutó de permisos y en 2017 quedó libre y volvió a delinquir, los dos delitos que figuran en su ficha en el 2017 son precisamente robos con violencia. Nunca ha regresado a su casa en el barrio de Almanjayar, su padre le echó cuando tenía 16 años.
