Música y coche: cuando los grandes artistas lanzan disco aumentan las muertes por accidente

Un análisis identifica la sorprendente relación entre música, smartphones y accidentes de tráfico
¿Qué multas te pueden poner por conducir con la música alta?
Durante décadas conducir y escucha música han sido dos placeres que van de la mano. Para muchos conductores, especialmente los que crecieron con la radio del coche como banda sonora de sus viajes, poner música al volante forma parte de un ritual casi sagrado. Sin embargo, en la era del streaming y los smartphones, esa relación aparentemente inocente ha adquirido un matiz inesperado. Y también inquietante.
Una investigación realizada por la prestigiosa Harvard Medical School y titulada 'Smartphones, Online Music Streaming, and Traffic Fatalities' ha encontrado una curiosa correlación entre los días en que se publican álbumes muy esperados y un aumento en las muertes por accidente de tráfico. ¿La razón? El entusiasmo por escuchar música nueva en el momento menos oportuno.
Los investigadores analizaron datos entre 2017 y 2022 del Fatality Analysis Reporting System, que rastrea los accidentes mortales en EEUU, y los cruzaron con datos de streaming de Spotify. Su idea era buscar momentos en los que el uso del smartphone aumenta de forma repentina y masiva. Los lanzamientos de grandes discos resultaron ser el experimento perfecto.
Cuando un artista muy popular publica un nuevo álbum, millones de personas lo escuchan de inmediato en sus teléfonos. El estudio detectó que, en esos días, el uso de smartphones relacionado con el streaming musical aumenta aproximadamente un 40%. Al mismo tiempo, las muertes en carretera suben alrededor de un 15%.
El estudio no concluye que escuchar música sea peligroso en sí mismo, pero sí sugiere que la interacción con el teléfono para buscar, cambiar o explorar canciones mientras se conduce puede distraer lo suficiente como para provocar errores al volante.
Los viernes musicales
Hay otro detalle a tener en cuenta. Desde mediados de la década pasada la industria musical decidió estandarizar los lanzamientos globales de álbumes los viernes. Esto significa que la mayoría de novedades importantes llegan justo cuando comienza el fin de semana. El resultado es una tormenta perfecta: más tráfico en carretera, más gente conduciendo hacia planes de ocio y millones de personas intentando escuchar el nuevo disco de su artista favorito en el coche.
Según el análisis, incluso teniendo en cuenta factores como los viajes de fin de semana o las vacaciones, las cifras de accidentes siguen siendo más altas en los viernes con lanzamientos importantes que en los viernes normales.
Cuando no hay copiloto
Otro hallazgo curioso tiene que ver con quién va en el coche. Los accidentes asociados a estos días de lanzamientos musicales fueron más frecuentes en vehículos con un solo ocupante. Tiene su lógica, pues cuando hay un acompañante suele ser él quien se encarga de cambiar canciones, buscar un álbum o ajustar la lista de reproducción. En cambio, cuando el conductor va solo es mucho más probable que manipule él el teléfono.
Además, los accidentes fueron más comunes entre conductores sobrios y en días con buen tiempo. Según los responsables, esto sugiere que los conductores "pueden ser más propensos a permitirse distracciones cuando creen que las condiciones son más seguras".
¿Es la música el problema?
La música lleva acompañando a los conductores desde los tiempos de la radio AM y los cassettes. Durante décadas, elegir una canción implicaba girar un dial o cambiar de cinta. Gestos rápidos y casi automáticos. El verdadero cambio llegó con el smartphone. Hoy, escuchar música puede implicar navegar por aplicaciones, buscar álbumes, revisar recomendaciones, saltar canciones o consultar letras. Cada una de esas acciones exige unos segundos de atención que, en carretera, pueden marcar la diferencia. El problema no es la música, sino la distracción digital.
Este estudio invita a recuperar algunos hábitos que ya existían antes de la era del streaming:
- Elegir la música antes de arrancar.
- Usar listas de reproducción ya preparadas.
- Utilizar controles del volante o comandos de voz si el coche los tiene.
- Y, si hay copiloto, dejarle a él el papel de DJ.
