Turismo

12 pueblos fronterizos de Portugal para disfrutar de una escapada gastronómica, según National Geographic

Desde las recetas marineras de Tavira hasta los guisos del Alentejo. Pixabay
Compartir

MadridViajar a Portugal siempre es una invitación a bajar el ritmo, mirar despacio y saborear cada detalle. Pero cuando la ruta se acerca a la frontera con España, el viaje adquiere un matiz especial. Los pueblos parecen conservar una identidad propia, marcada por siglos de intercambio cultural, comercio, rivalidad, amistad y tradición compartida. Su gastronomía, muy ligada a la tierra y al clima, es el reflejo de una vida sencilla y honesta: son recetas que se han transmitido de generación en generación, con ingredientes del campo y del mar y mesas que aún conservan el gusto por la conversación lenta.

‘National Geographic’ ha puesto el foco en estos rincones fronterizos, seleccionando doce pueblos portugueses donde se come especialmente bien y que son la representación de la esencia más auténtica del país luso. Son localidades pequeñas que sorprenden por su calidad culinaria, la calidez de sus habitantes y la belleza de su entorno.

PUEDE INTERESARTE

Pero, más allá de la gastronomía, estos pueblos permiten algo que a menudo buscamos en una escapada corta: desconectar sin prisas, perderse por calles tranquilas, sentir el peso de la historia en cada esquina y volver con la sensación de haber descubierto un secreto que pocos conocen. Son lugares ideales para un fin de semana de descanso, para una ruta improvisada en coche o un viaje en pareja en el que lo importante sea comer bien, pasear y respirar un ambiente que parece que se ha detenido en el tiempo.

Viana do Castelo

Viana do Castelo, con su aire marinero, su costa atlántica y su tradición pesquera, es el ejemplo de pueblo costero donde el Atlántico marca sabor y carácter. El marisco fresco, las sardinas, los pescados del día y los vinos ligeros del Minho son los protagonistas. Es un entorno muy pintoresco donde la gastronomía se convierte en una excusa perfecta para pasear, disfrutar y saborear el norte portugués.

PUEDE INTERESARTE

Braganza

Es la capital de la región de Trás-os-Montes y es una auténtica joya interior. Su ciudadela medieval es una de las mejor conservadas del país, y su cocina refleja la dureza del clima: carnes de caza, embutidos, alheiras, setas de temporada y guisos potentes. En invierno, nada reconforta más que una posta mirandesa o unas castañas asadas acompañadas de vino de la región.

Babe

Se trata de una pequeñísima aldea cerca de Braganza y representa al Portugal rural más auténtico. Es conocida por su tranquilidad absoluta, sus casas tradicionales y una gastronomía sencilla pero de enorme calidad. En las tabernas familiares se puede encontrar embutidos artesanos, pan casero, sopas tradicionales y carnes criadas en la zona. Se trata de un lugar para desconectar de verdad.

Vila Nova de Foz Côa

Es famosa por su grabados rupestres, declarados Patrimonio de la Humanidad, esta localidad del Douro Superior es también un paraíso gastronómico. Su cocina incluye platos de cordero, aceite de oliva excepcional y vinos del Douro intensos y aromáticos. Por otro lado, su paisaje de viñedos en terrazas es ideal para una escapada enológica.

Marvão

Uno de los pueblos amurallados más bonitos de Portugal. Está situado en lo alto de una sierra, y tiene unas vistas espectaculares del Alto Alentejo. Su gastronomía es típica del interior: migas alentejanas, cerdo ibérico, sopas espesas, quesos locales y dulces de convento. Marvão combina historia, tradición y platos que reconfortan en cualquier momento del año.

Portalegre

A los pies de la Serra de São Mamede, Portalegre tiene un fuerte carácter artesanal y gastronómico. Sus especialidades incluyen la carninha do alguidar, embutidos alentejanos, vinos robustos y dulces tradicionales como las barrigas de freira. Asimismo, es un excelente punto de partida para rutas por pueblos medievales de la zona.

Elvas

Es una ciudad fortificada y Patrimonio Mundial por su impresionante acueducto y sus murallas en forma de estrella. Es uno de los mejores lugares del Alentejo para disfrutar de la gastronomía local: bacalao à Braz, ensopado de borrego, aceitunas de la región, platos con pan y aceite elaborado allí mismo, y vinos de enorme calidad.

Alandroal

Se encuentra muy cerca de la frontera con España, este pueblo alentejano es conocido por su castillo y por su cocina basada en cordero, cerdo de montanera y productos de la huerta. El ensopado de borrego es uno de los platos estrella, junto con el pão alentejano, un imprescindible para acompañar cualquier comida.

Mourão

Está situado junto al gran lago Alqueva y es un pueblo que combina patrimonio, paisaje y una gastronomía vinculada al agua y a la tierra. Además del cerdo alentejano, aquí destacan los pescados de río, guisos de bacalao, migas y vinos de la región.

Tavira

Es una de las ciudades más bonitas del Algarve, con un casco histórico lleno de iglesias y casas blancas. También, tiene una gastronomía marcada por el Atlántico: cataplanas, arroces de marisco, pulpo, dorada, sardinas y conservas locales.

Cabanas de Tavira

Es una pedanía costera de Tavira, conocida por su ambiente marinero y su cercanía a la Ría Formosa. Es perfecta para degustar pescado fresco, marisco, amejioas à Bulhão Pato, y la icónica cataplana alvarvia. Su paisaje es una combinación de marismas, dunas y playas tranquilas.

Vila Real de Santo António

Es la última ciudad del Algarve antes de cruzar a España por Ayamonte, tiene una deliciosa mezcla de vida de frontera, arquitectura ilustrada y gastronomía marinera. En este pueblo triunfan los pescados del día, el atún en diferentes preparaciones, los arroces y los vinos suaves del Algarve.