“No soy capaz de desnudarme delante de la persona que me gusta”: Cómo superar este miedo causado por complejos

La desnudez es para muchos algo natural, pero un gran porcentaje de la población se siente sobrepasada cuando tiene que quitarse la ropa delante de otra persona. Eso es lo que le ocurre a Noelia, de 27 años. “Siempre lo he pasado muy mal cuando he conocido a alguien y hemos acabado juntos casa”, comparte con Yasss. La razón es que no es capaz de desnudarse. “Me bloqueo, me pongo a pensar en mis defectos y me entra mucha ansiedad. En vez de disfrutar, me obsesiono con mi flacidez o mis michelines o mis pechos pequeños, yo que sé, con cualquier cosa, la verdad… Y es horrible a nivel psicológico, pero también para la otra persona”.

Con los años, esta inseguridad ha permanecido presente y ahora Noelia lleva dos meses quedando con un chico por el que se siente atraída y con el que ya ha tenido varios acercamientos, pero nunca cruzando el límite de la desnudez. “Nos hemos besado, pero cuando la situación va a más yo freno. Él no me presiona ni nada, pero sé que tiene ganas y yo también, pero pienso en desnudarme y me entran ganas de llorar. Luego pienso en su ex, que tiene un cuerpazo espectacular, y me comparo y me bloqueo más. No sé cómo quitarme este trauma de la cabeza”, se lamenta.

Deshabiliofobia o el miedo a desnudarse

Lo que le ocurre a Noelia y a muchas más personas tiene nombre: deshabiliofobia, un miedo muy intenso a desnudarse delante de otra persona o en público.

Este miedo puede aparecer en diferentes grados. Por ejemplo, hay personas que lo pasan mal al llevar bikini en una playa, si tienen que desvestirse en el médico, o al compartir vestuario en el instituto, el gimnasio y la piscina.

También se produce en contextos sociales de confianza: muchas personas son incapaces de cambiarse de ropa delante de un amigo muy cercano, o se sienten muy incómodas al desnudarse delante de la pareja.

En casos extremos, no solo es la situación lo que provoca ansiedad, sino la anticipación de esta. En otras palabras, cuando te imaginas desnudándote delante de alguien ya aparece el malestar, aunque todavía no hayas vivido esa situación. Por ejemplo, si sales de fiesta, conoces a alguien que te gusta y ya empiezas a agobiarte porque imaginas que pasaréis la noche juntos y que tendrás que desnudarte si vais a tener sexo. En consecuencia, puedes llegar a autoboicotearte: pasas de esa persona (aunque te gusta mucho) o pones excusas tontas para no acostaros (aunque te mueres de ganas).

¿Por qué te da tanto miedo desnudarme delante de un ligue?

La causa de la deshabiliofobia o miedo a desnudarse suele relacionarse con las inseguridades físicas. Normalmente, son personas que tienen uno o varios complejos que captan toda la atención durante el momento del sexo. Es decir, en vez de centrarse en disfrutar o en apreciar el atractivo de la otra persona, se obsesionan con pequeños “defectos” reales o distorsionados, por ejemplo, los michelines, el tamaño o forma de los pechos, el tamaño o forma de los genitales, la cantidad de vello corporal, la celulitis, las estrías, etc.

Estas inseguridades pueden surgir a su vez de dos maneras. En primer lugar, por una experiencia traumática. Por ejemplo, que tu ex te soltase un comentario despectivo sobre tu físico o que una vez en la playa un grupo de personas se rio de ti por algún atributo de tu cuerpo. En consecuencia, la persona puede empezar a evitar esta situación para que no se repita el bullying, algo que le tranquiliza a corto plazo, pero que a largo plazo aumenta la ansiedad y las inseguridades.

La segunda causa de las inseguridades es mucho más común. No todo el mundo ha tenido una experiencia traumática (¡Y menos mal!), pero sí que estamos expuestos a una sociedad que hace culto a un ideal de cuerpo inalcanzable. Las mujeres que crecimos en los 90 y en los 2000 veíamos a diario cuerpos de modelos y actrices con infrapeso, y aprendimos que ese era el objetivo: o adelgazábamos, o nuestro cuerpo no era válido. Esta idea se reforzó con revistas con artículos sobre cómo adelgazar rápidamente, cómo perder grasa en los muslos para que no se rozasen o cómo eliminar la celulitis. En el caso de los hombres, el ideal de belleza era estar musculado, pero no en exceso, lo que genera también un impacto en la percepción de sus propios cuerpos.

A día de hoy, este tipo de artículos siguen publicándose, pero además tenemos que lidiar con los filtros de Instagram. Ya no sólo estamos expuestos a fotos photoshoppeadas de modelos en revistas, sino que con solo abrir la cámara de Instagram vemos nuestra cara sin arrugas, sin ojeras, con la nariz más fina y con los labios más gruesos.

Este ideal de belleza inalcanzable genera un impacto psicológico: nos comparamos, nos odiamos y nos esforzamos constantemente para alcanzar la “perfección”, pero es imposible porque la celulitis no se esfuma con cremas milagrosas, el thigh gap (la separación entre los muslos) depende de la forma de tu cuerpo y no de cuanto adelgaces, y las ojeras en muchos casos son genéticas.

¿Cómo superar la deshabiliofobia?

  1. No normalices la deshabiliofobia. Ni es sano mentalmente, ni debes acostumbrarte a vivir así. El primer paso es admitir que tu miedo a la desnudez es un problema y que debes trabajar para solucionarlo.
  2. Si la situación es muy incapacitante, lo estás pasando mal y no sabes qué hacer para gestionarla, pide ayuda profesional a un psicólogo.
  3. No evites situaciones que te dan miedo, exponte a ellas poco a poco. La evitación nunca es la solución. Aunque al principio alivie tu ansiedad, a largo plazo lo único que lograrás es perderte experiencias positivas que te harán crecer como persona y sentirte plena o pleno.
  4. Si hay confianza, habla con la otra persona. Sé que es muy difícil compartir nuestras inseguridades y mostrarnos vulnerables, pero si estás conociendo a una persona que te gusta, explícale cómo te sientes. Esto te ayudará a quitar un poco de presión de la situación, y a tu pareja o ligue le permitirá entenderte.
  5. Mejora la relación con tu cuerpo en otras áreas. La mejor forma de lidiar con las inseguridades es acostumbrándote a tu cuerpo y cuidándolo a nivel psicológico. ¿Cómo? Observándote en el espejo y acostumbrándote a cada milímetro de tu piel (antes de aceptarte, debes aprender a tolerarte). Por otro lado, deja de lado hábitos tóxicos: deja de seguir cuentas de Instagram que te hacen odiar tu cuerpo, deja de hacer ejercicio como forma de castigo y hazlo como una forma de mejorar tu salud mental, deja de castigarte comiendo poco y mejora tu relación con la comida, y deja de quedar con personas que critican tu cuerpo.