Mantener una vida saludable combate el gen del Alzheimer: cómo retrasar el deterioro cognitivo

Existen factores de riesgo para la enfermedad de Alzheimer que podemos evitar llevando una vida saludable, como puede ser no fumar, llevar una dieta equilibrada o no consumir alcohol. Cada vez más estudios confirman que, de esta manera, podemos retrasar el deterioro cognitivo que causa pérdida de memoria.

La memoria disminuye continuamente a medida que se envejece. El Alzheimer es consecuencia de una combinación de factores genéticos y ambientales, pero también, como decimos, del estilo de vida. Por ello, elegir costumbres saludables que ralenticen el daño en el cerebro puede hacer que la enfermedad aparezca más tarde.

Estudios confirman se puede retrasar el Alzheimer con una vida sana

En un estudio llevado a cabo a lo largo de una década sobre adultos mayores en China, publicado en 'The BMJ', los investigadores analizaron los datos de 29.000 adultos de al menos 60 años (edad media 72 años; el 49 % mujeres) con función cognitiva normal.

La investigación, iniciada en 2009, se centró en la función de la memoria mediante la prueba de aprendizaje verbal auditivo (AVLT) y analizó el gen APOE en los participantes (el 20 % resultaron ser portadores). Este gen (de la apolipoproteína E), es el factor de riesgo más importante de la enfermedad de Alzheimer y otras demencias.

Factores que influyen en la aparición del Alzheimer

Para comprobar el papel que juega un estilo de vida saludable en la aparición del Alzheimer se analizaron seis factores: dieta sana, ejercicio regular, contacto social activo (por ejemplo, ver a amigos y familiares), actividad cognitiva (como escribir y leer), no fumar y no beber nunca alcohol.

En función de su puntuación, que oscilaba entre 0 y 6, los participantes se clasificaron en grupos de estilo de vida favorable (de 4 a 6 factores saludables), medio (de 2 a 3 factores saludables) o desfavorable (de 0 a 1 factores saludables) y en grupos de portadores y no portadores de APOE. También se tuvieron en cuenta otros factores sanitarios, económicos y sociales.

Los resultados del estudio muestran que un estilo de vida saludable se asociaba a un deterioro de la memoria más lento que la media a lo largo de 10 años. Pero, ¿qué aspecto de esa vida sana es el más importante de todos?

Una dieta sana es clave para conservar la memoria

“La calidad de la dieta se determinó utilizando la puntuación de la dieta Mediterranean-DASH Diet Intervention for Neurodegenerative Delay (MIND), que se ha asociado significativamente con un deterioro cognitivo más lento y un menor riesgo de demencia de Alzheimer incidente”, dicen los autores.

En comparación con el grupo que llevaba un estilo de vida desfavorable, el deterioro de la memoria en el grupo de estilo de vida favorable fue 0,28 puntos más lento a lo largo de 10 años.

Incluso los participantes con el gen APOE con estilos de vida favorable y medio también experimentaron una tasa de deterioro de la memoria más lenta que aquellos con un estilo de vida desfavorable.

Además, las personas con estilos de vida favorables o medios tenían casi un 90% y un 30% menos de probabilidades de desarrollar demencia o deterioro cognitivo leve.

"La prevención es importante, dada la ausencia de tratamientos eficaces para la enfermedad de Alzheimer y otras demencias relacionadas", afirman los investigadores.

Según este estudio, a una dieta sana le seguirían en orden de importancia para retrasar el deterioro de la memoria la actividad cognitiva y el ejercicio físico.

Además, las personas con demencia tienen una esperanza de vida menor que aquellas sin demencia, según sus resultados.