La retina podría ser clave para detectar a tiempo el alzhéimer, según un estudio
El ojo podría servir como vía accesible y no invasiva para observar procesos neurodegenerativos en sus etapas más tempranas
Tres sencillos pasos para detectar una posible demencia en tres minutos
A pesar de los avances científicos de las últimas décadas, la enfermedad de Alzheimer sigue sin tener cura. Sin embargo, sí sabemos que no aparece de forma repentina, sino que se desarrolla durante años, incluso décadas, antes de que los síntomas más evidentes salgan a la luz. Por tanto, la detección temprana se ha convertido en una de las herramientas más valiosas para hacerle frente, abriendo la puerta a tratamientos que puedan prevenirlo o ralentizar su progresión.
En ese sentido, un nuevo estudio publicado en la revista científica 'Frontiers in Aging Neuroscience' aporta nuevas evidencias sobre el papel de la retina como posible indicador temprano de procesos asociados al alzhéimer. La investigación, que ha reunido a expertos en oftalmología, neurociencia, biomedicina e informática en coordinación con el Instituto de Investigaciones Oftalmológicas Ramón Castroviejo de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), se planteó determinar si la retina -estructura integrada en el sistema nervioso central- muestra alteraciones tempranas relacionadas con la evolución de la enfermedad.
Para ello, los investigadores trabajaron con un modelo murino (ratón o rata) que reproduce de forma fidedigna aspectos clave de la enfermedad y lo compararon con animales sanos de la misma edad, evaluando distintas etapas del envejecimiento.
Las células de la microglía
El estudio se centró en las células de la microglía, el componente inmunitario del sistema nervioso, clave en los procesos de neuroinflamación. A través de técnicas de marcaje celular y de un sistema automatizado de análisis de imágenes denominado MorphoSomas, los científicos midieron de forma objetiva diversos parámetros morfológicos de estas células en la retina.
“Los cambios morfológicos que observamos en la microglía retiniana indican una activación temprana de la respuesta inmunitaria del sistema nervioso. La retina, al ser accesible mediante técnicas no invasivas, podría convertirse en una herramienta complementaria para estudiar la progresión de procesos neurodegenerativos", explica la doctora Lidia Sánchez-Puebla.
Medidas objetivas y reproducibles
Por su parte, la doctora Inés López-Cuenca, investigadora del mismo equipo, señala que "la combinación de técnicas experimentales con herramientas de análisis automatizado permite obtener medidas objetivas y reproducibles, algo clave para detectar diferencias sutiles asociadas a la enfermedad y al envejecimiento. Este tipo de enfoques computacionales refuerza la fiabilidad de los resultados y facilita su comparación entre distintos laboratorios".
La investigación respalda la noción de que la retina funciona como un indicador visible, accesible y no invasivo de los procesos degenerativos en el sistema nervioso. Esto abre la puerta al desarrollo de métodos de diagnóstico sencillos para la detección precoz de signos tempranos del Alzheimer. Los investigadores, sin embargo, subrayan que se trata de un estudio realizado en modelo animal y que los resultados deben validarse en humanos antes de cualquier aplicación clínica.
