Sanidad aprueba la financiación de un nuevo tratamiento para la enfermedad de Crohn
En España se estima que alrededor de 250.000 personas padecen esta enfermedad
Mirikizumab, fármaco desarrollado por Lilly, ha demostrado que más del 90% de los pacientes que lograron remisión al primer año la mantuvieron a los dos años
Alrededor de un 1% de la población en España convive con una enfermedad inflamatoria intestinal, de los cuales la mitad padece enfermedad de Crohn, una patología inflamatoria crónica que suele diagnosticarse en adultos jóvenes y que puede afectar de forma importante a la vida diaria.
El jefe del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín, Daniel Ceballos Santos, explica que “la enfermedad de Crohn es una enfermedad inflamatoria intestinal que puede afectar a cualquier punto del tubo digestivo, desde la boca hasta el ano”.
Enfermedad sin cura
Añade que se trata de una enfermedad crónica e incurable, que no permanece siempre activa, sino que suele aparecer con brotes intercalados con periodos de quiescencia. A día de hoy existen tratamientos que controlan la inflamación, aunque no la curan de forma definitiva.
Aunque existen tratamientos convencionales y biológicos, una parte importante de los pacientes no responde, pierde eficacia con el tiempo o no los tolera. Por este motivo, el Ministerio de Sanidad ha incorporado a la financiación pública mirikizumab, para adultos con enfermedad de Crohn activa de moderada a grave.
Nuevas opciones terapéuticas
Los estudios clínicos muestran que más del 90% de los pacientes que alcanzaron la remisión al primer año la mantuvieron a los dos años.
“Fundamentalmente, lo mejor que podemos ofrecer con mirikizumab es la cantidad de pacientes que alcanzan la remisión y recuperan su calidad de vida, volviendo a una vida libre de síntomas”, detalla Yago González Lamas, jefe de Gastroenterología del Hospital Universitario 12 de Octubre.
El especialista destaca también la proporción de pacientes que, una vez lograda la remisión clínica, la mantienen en el tiempo.
La edad media de diagnóstico se sitúa en los 28 años, en la que más de la mitad de los pacientes presenta manifestaciones extraintestinales y cerca del 50% ve limitada su capacidad laboral, a lo que se suma el fuerte impacto social de síntomas como la urgencia defecatoria.
En este contexto, mirikizumab se presenta como una nueva opción que ofrece un control sostenido de la enfermedad a largo plazo.
“Contamos con datos muy positivos tanto a corto plazo como en el mantenimiento de la respuesta, y es relevante que se hayan incorporado variables que impactan directamente en la calidad de vida, como la urgencia defecatoria”, explica José Antonio Sacristán, director médico de Lilly.
Una nueva alternativa terapéutica que amplía las opciones de tratamiento y contribuye a un mejor control de la enfermedad y a una mayor calidad de vida de los pacientes.