Enfermedades

El estudio sobre el virus Nipah revela otro virus en murciélagos mortal que infecta a los humanos

Murciélago, archivo. Europa Press
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Investigadores de Bangladesh han descubierto un nuevo virus en murciélagos que en un principio se había confundido con el virus del Nipah ya que presentaba síntomas parecidos.

Cinco pacientes llegaron a diferentes hospitales del país, entre finales de 2022 y principios de 2023, con síntomas que hacían indicar que estaban infectados por el virus Nipah, pero las pruebas realizadas dieron negativo.

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Tras numerosos estudios en las muestras han revelado que se trata de otra enfermedad infecciosa llamada ortoreovirus pteropino (PRV), transmitido por murciélagos, según recoge el estudio publicado en la revista científica ‘Emergin Infectious Diseases’.

El PRV es un orthoreovirus emergente transmitido por murciélagos, previamente vinculado a infecciones respiratorias agudas en humanos, especialmente en el Sudeste Asiático.

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Los pacientes provenían de diferentes regiones geográficas de Bangladesh y se cree que fueron infectados tras consumir savia cruda de dátil.

Todos los pacientes fueron dados de alta tras 2-3 semanas. Durante el seguimiento por telemedicina, realizado más de 15 meses después del alta, dos de los pacientes reportaron fatiga persistente, desorientación y dificultades para respirar y caminar. Otros dos pacientes se recuperaron completamente y el quinto paciente falleció en agosto de 2024 debido a un deterioro de su salud y problemas neurológicos inexplicables.

"Muy bajo" el riesgo de afectación del virus Nipah en España

Mientras se investiga este nuevo virus, los expertos siguen con el ojo puesto en el Nipah y su evolución.

La Sociedad Española de Medicina de Laboratorio (SEMEDLAB) ha corroborado que el riesgo de afectación del virus Nipah en España es "muy bajo", lo que ha comunicado a colación de la notificación, por parte de las autoridades sanitarias de India, de dos casos de infección.

No existen reservorios naturales, no se han registrado casos autóctonos ni importados y la transmisión sostenida requiere condiciones epidemiológicas específicas ausentes en Europa, ha puesto de manifiesto esta sociedad científica.