La historia de León, el niño de 9 años que hace vida normal con medio cerebro: "Desconectamos un hemisferio para impedir la destrucción de neuronas"
En el hospital Niño Jesus de Madrid a los padres le recomendaron la hemisferectomía, desconectar una parte del cerebro para evitar que dañara a la otra.
La microcirugía permite extirpar tumores cerebrales preservando la función neurológica: "El objetivo es realizarlo de forma más eficiente posible"
MadridLeón es un niño de tan solo nueve años que vive con medio cerebro por culpa del síndrome de Rasmussen. Una enfermedad que le hizo padecer una epilepsia severa, incluso lo "congeló", como así cuentan sus padres, y que ahora gracias a una cirugía en el hospital Niño Jesús de Madrid en el que "se ha paralizado medio hemisferio" puede tener una vida normal.
Reyes León, madre del pequeño, cuenta cómo es el día a día del menor, un niño al que "le gusta mucho las pelis, sus amigos y le encanta jugar". Sin embargo, la mujer confiesa que un día todo cambió y su vida se basó en visitar hospitales y doctores hasta dar con la enfermedad del menor: "Mi hijo se quedó parado mirándome, con la sonrisa... como congelado, le pregunté: 'León, ¿qué te pasa?".
La inflamación en un hemisferio del cerebro y la destrucción de células
A partir de ahí, los padres de León explica cómo la enfermedad fue evolucionando en el cerebro del pequeño: "Se vio que tenía un hemisferio super inflamado, el izquierdo... empezó a perder lenguaje, movilidad del campo derecho y estaba tumbado".
En cuanto al síndrome de Rasmussen, Verónica Cantarín, neuróloga del Hospital Niño Jesús de Madrid, explica todos los detalles: "Es una enfermedad rara que afecta a un hemisferio cerebral, se produce una destrucción a nivel de las neuronas, de nuestras células en el cerebro".
La cirugía 'hemisferectomía': "Desconecta el cerebro e impide que dañen al niño"
En el hospital Niño Jesus de Madrid le recomendaron la hemisferectomía, la realización de una cirugía que pretende "la desconexión de esa parte del cerebro para aislarlo e impedir que continúe dañando al niño".
La madre, sobre la operación que le realizaron a su hijo, añade: "Es como que frena la enfermedad, paraliza la epilepsia y empiezas a retomar su vida". Una historia con un final feliz, sus padres confiesan que después de todo disfrutan de los pequeños detalles como poder ir al colegio, "que es un lujo", y esperan poder contar esta vivencia en un libro.