Cómo afecta al cerebro de los mayores de 65 la falta de sueño profundo

La falta de sueño en la tercera edad puede tener consecuencias en la memoria o la atención. Freepik
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Las dificultades para dormir, con despertares a mitad de la noche y sentir sueño durante el día puede ser más frecuente a mayor edad, después de los 65 años, por varias razones, desde hábitos diarios a enfermedades.

La Sociedad Española de Sueño y el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento de Estados Unidos advierten que esta fragmentación del sueño en la tercera edad repercute en la memoria, la atención y el riesgo de deterioro cognitivo. 

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Conforme se cumplen años, el cerebro pierde la capacidad para generar fases profundas y continuas de sueño, algo que genera más despertares nocturnos y dificulta la detección temprana de enfermedades neurológicas.

Los malos hábitos para el descanso

La cantidad del sueño se mantiene, si, pero la calidad se resiente debido a envejecimiento. El sistema que regula el ciclo sueño-vigilia pierda estabilidad, permitiendo alternancias más frecuentes entre vigilia y sueño y provocando un descanso fragmentado.

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Investigaciones en Sleep Medicine Reviews indican que la reducción del ritmo circadiano es una causa importante de las alteraciones del sueño en la tercera edad. Con la vejez, la presión de sueño generada por la acumulación de adenosina, pierde eficacia para inducir fases profundas y cuesta más conseguir un descanso restaurador. Deriva en un fenómeno denominado por la Fundación Nacional del Sueño de Estados Unidos como “insatisfacción nocturna”.

Existen varios factores que pueden erar el sueño en el adulto mayor. Una de las causas más comunes son los malos hábitos para el descanso que, como resultado, deterioran la higiene del sueño. Por otro lado, los trastornos del sueño pueden estar relacionados con ciertas enfermedades, entre las que se encuentran la insuficiencia cardiaca, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica o EPOC, la apnea del sueño, el síndrome de las piernas inquietas, la demencia, el dolor, el cáncer, la depresión y la diabetes.

Consejos para dormir bien después de los 65 años

Otro motivo por el que los mayores duermen peor puede ser la toma de ciertos fármacos o medicamentos. Para dormir bien después de los 65 años se recomienda no beber demasiados líquidos por la tarde, evitar la cafeína o teína después del mediodía, no beber alcohol ni fumar, establecer una hora para ir a la cama y otra para levantarse.

También se recomienda evitar siestas o que duren menos de media hora, pasear mínimo una hora al día, mantener buenas condiciones ambientales y evitar cenas abundantes.