La verdad detrás del 'boom' de tomar cúrcuma porque tiene efectos antinflamatorios: sus propiedades y el activo clave
La cúrcuma está en todos lados; desde la "leche dorada" hasta las pastillas antiinflamatorias caseras, en redes sociales se promociona activamente el consumo de esta especia
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Aunque está presente desde hace tiempo en muchos hogares como condimento, la cúrcuma está viviendo un 'boom' en redes sociales. Numerosos influencers explican supuestos beneficios acerca de esta especie y una de las grandes banderas es la de los efectos 'antiinflamatorios'. Pero, ¿es realmente la cúrcuma una sustancia con estas propiedades? ¿Qué pasa si la tomamos en exceso?
Andrés Jiménez Sánchez, quién es Vocal del Área de Nutrición de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) explica en 'Informativos Telecinco' algunos de los puntos clave.
Tiene propiedades pero "faltan más estudios" para comprobar sus efectos
Jiménez Sánchez explica que esta especia tiene como base la curcumina: "conforma del 2 al 9% del contenido de rizoma de cúrcuma. Es utilizada como colorante alimentaria y es el principal compuesto biológicamente activo de la cúrcuma". Es, precisamente, esta sustancia a la que se le atribuyen las cualidades que se venden en redes sociales.
Además de la capacidad antiinflamatoria, el experto añade más propiedades a la lista: antioxidante, hipoglucemiante, protector del sistema inmunológico, mejora del hígado graso, o mejora de microbiota oral e intestinal. Sin embargo, lo más importante llega cuando incide en que "aunque la evidencia en humanos es prometedora son necesarios más estudios de alta calidad para obtener conclusiones más sólidas y generalizables".
¿Sirve la cúrcuma como antiinflamatorio?
"Debido a su baja absorción oral, la cúrcuma como aditivo alimentario en dosis habituales no cuenta con una capacidad antiinflamatoria reseñable en órganos diferentes al intestino", explica.
La segunda cuestión que pone encima de la mesa: "la curcumina no es un fármaco y no debería sustituir al uso de fármacos antiinflamatorios de ninguna clase (ibuprofeno incluido), dado que cuentan con potencias diferentes".
Tercero: no es la misma curcumina la que tenemos en casa que la que se vende. "El potencial uso clínico de la curcumina -con mayor absorción- en poblaciones clínicas especiales no debería confundirse con una recomendación a población general".
La dosis, otro de los pilares
¿Hay alguna cantidad de cúrcuma que se pueda tomar de forma segura? Jiménez Sánchez explica que los estudios que faltan también inciden sobre "conocer mejor la dosis óptima y el perfil de pacientes que más se beneficiarían de su uso".
Aún no contar la ciencia con estos estudios, sí que desde la SEEN dan a conocer las dosis recomendadas de curcumina: 3 miligramos por kilo de peso corporal por día. "Es una recomendación también apoyada por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN). En una persona de 70 kilos, esto sería equivalente a 210 miligramos al día". Este escenario es si se tiene en cuenta la especie como tal.
En la otra cara de la moneda están los suplementos comerciales que contienen curcumina. Aquí el experto explica que "múltiples -suplementos- han superado esta cantidad". Añade que "la AESAN desaconseja su uso en personas menores de edad, embarazo y lactancia debido a la escasa información con respecto a su seguridad en dichas condiciones".
¿Qué pasa si tomamos demasiada curcumina?
Jiménez ilustra que las dosis muy elevadas "se asocian a digestiones pesadas, náuseas, diarrea y reflujo gastroesofágico". También las piedras en la vesícula u obstrucciones biliares de otra causa. Incluso, insuficiencia renal.
Sin embargo, estos escenarios que el experto describe son desencadenados por consumos muy superiores a las dosis anteriormente mencionadas.