"El bicarbonato frena la acidez", un truco que no siempre funciona y que en ocasiones puede ser perjudicial

El bicarbonato de sodio es uno de los remedios caseros más populares para la acidez estomacal, pero puede no ser la mejor opción para los problemas digestivos
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MadridCuando aparece el ardor de estómago, muchas personas recurren a un remedio casero que lleva décadas con nosotros: disolver una cucharadita de bicarbonato en agua y beberla para cortar la acidez. Esto tiene una base científica: el bicarbonato de sodio puede reducir temporalmente la acidez del estómago porque neutraliza el ácido gástrico.
Lo que no se suele mencionar es que este efecto suele ser breve y no siempre la solución más adecuada. De hecho, muchos especialistas avisan de que usarlo muy a menudo o en cantidades altas puede provocar efectos secundarios y empeorar el problema digestivo.
¿Qué es la acidez estomacal y por qué aparece?
La acidez estomacal es una sensación de ardor en el pecho o en la parte superior del abdomen. También conocida como pirosis, suele producirse cuando el ácido del estómago va subiendo hacia el esófago, algo que puede pasar después de comidas abundantes, alimentos muy grasos o picantes, alcohol o café.
Está relacionado con el reflujo gastroesofágico, un problema que afecta a millones de personas. En condiciones normales, el esfínter esofágico inferior, una especie de válvula que se encuentra entre el esófago y el estómago, impide que el ácido suba. Pero cuando esta válvula se relaja o deja de funcionar correctamente, el contenido del estómago puede ascender y provocar el molesto ardor. Es entonces cuando muchos buscan soluciones rápidas y recurren al bicarbonato.
¿Por qué el bicarbonato puede aliviar la acidez?
El bicarbonato de sodio es una sal alcalina. Cuando se mezcla con un ácido, reacciona químicamente neutralizándolo. En el estómago pasa exactamente eso: el bicarbonato aumenta el pH del contenido gástrico y reduce temporalmente la acidez.
Es por esto que el bicarbonato se ha estado utilizando desde hace décadas como antiácido. El efecto suele ser rápido: al reducir la acidez, la sensación de ardor baja. Pero, como hemos mencionado, no suele durar mucho tiempo, porque no puede impedir que el organismo continúe produciendo más ácido después.
Este fenómeno se conoce como efecto rebote y puede hacer que no solo la acidez vuelva a aparecer más tarde, sino que puede que empeore.
La acidez estomacal puede tener diversas causas: puede estar provocada por la dieta que se está siguiendo, por estrés, obesidad, consumo de alcohol o trastornos digestivos. Por eso, tratarla siempre con bicarbonato puede ser una solución demasiado simplista para un problema complejo.

¿Cuáles son los riesgos de un consumo excesivo?
Aunque el bicarbonato de sodio se considera un remedio casero relativamente seguro cuando es usado de manera puntual, un consumo excesivo del mismo puede provocar diversos problemas de salud. El motivo principal es que es una sustancia con un contenido elevado en sodio, pudiendo provocar alteraciones en el equilibrio ácido-base del organismo.
Otro de los efectos secundarios más comunes es la hinchazón abdominal. Cuando el bicarbonato entra en contacto con el ácido del estómago produce dióxido de carbono. Por esto, mucha gente que lo toma tiene la necesidad de eructar después. También se puede notar presión en el abdomen y molestias digestivas. En ciertos casos, si se toma después de una comida copiosa, el gas acumulado puede provocar una distensión importante en el estómago.
Para algunas personas, el alto contenido en sodio puede favorecer la retención de líquidos, aumentar la presión arterial o agravar enfermedades cardiovasculares y renales. Es por esto que los especialistas suelen advertir que las personas con hipertensión, insuficiencia renal o problemas de corazón deben evitar este remedio.
Además, también puede interactuar con algunos medicamentos, alterando su absorción o su eficacia.

¿Cuándo se puede utilizar de manera segura?
A pesar de estos riesgos puntuales, el bicarbonato sí que puede ser utilizado de manera puntual para aliviar la acidez leve o puntual. Cuando se toma de manera esporádica, el bicarbonato puede ayudar a reducir esta sensación de ardor. En estos casos, se recomienda disolver una pequeña cantidad en un vaso de agua y tomarlo lentamente, evitando repetir la dosis en un periodo corto de tiempo.
Los especialistas insisten en que este remedio no debe ser utilizado de manera habitual ni tampoco ser una solución recurrente para tratar la acidez. Si el ardor de estómago aparece con frecuencia es importante consultar a un profesional sanitario.
También es importante evitar el bicarbonato de sodio en ciertas situaciones. Las mujeres embarazadas, las personas que siguen dietas bajas en sodio o quienes sufren enfermedades renales o cardiovasculares deben consultar a un médico antes de tomar. Tampoco se recomienda que los niños tomen bicarbonato sin supervisión médica.
Lo que hay que entender es que el bicarbonato puede servir como un recurso puntual en una situación concreta, pero no debe ser considerado como una solución universal para los problemas digestivos. La clave siempre está en utilizarlo con moderación y conocer cuáles son sus limitaciones para evitar que un remedio popular pueda generar más problemas de los que intenta solucionar.
