Un estudio confirma que las mujeres y los hombres no envejecen igual porque su sistema inmune cambia

Un estudio confirma que las mujeres y los hombres no envejecen igual. Las investigadoras Aida Ripoll-Cladellas (izquierda), Marta Melé (centro) y Maria Sopena-Rios (derecha) en las instalaciones del Barcelona Supercomputing Center - Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS). / BSC-CNS
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Un equipo del Barcelona Supercomputing Center-Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS) se embarcó en una ambiciosa investigación cuyas conclusiones se publican este viernes en la revista 'Nature Aging' Los resultados muestran que hombres y mujeres no envejecen igual, sino que el sistema inmunitario de ellas cambia mucho más con la edad.

La menopausia tiene mucho que ver en ello ya que tras ella, muchas mujeres padecen un empeoramiento de ciertas patologías inflamatorias. Esto podría explicar que ellas tengan más enfermedades autoinmunes con la edad. Entre ellas podemos encontrar Artritis reumatoide, lupus, tiroides, diabetes tipo 1, esclerosis múltiple o la enfermedad de Crohn.

Por su parte, los hombres tienen a sufrir más alteraciones previas a la leucemia. Esto podría explicar por qué algunos tumores de la sangre son más frecuentes en varones de edad avanzada. De hecho, las enfermedades más comunes entre los hombres de más edad son infartos, cáncer (próstata, pulmón y colon), diabetes, problemas urológicos, enfermedades neurodegenerativas (Alzheimer, Parkinson) y problemas musculoesqueléticos (artrosis, artritis).

El equipo ha analizado muestras sanguíneas de casi 1.000 personas de diferentes edades. Entre otros procedimientos, han utilizado una tecnología que es capaz de analizar de forma individualizada cada célula. En total, se ha analizado la actividad de 20.000 genes, y lo ha hecho gracias al superordenador MareNostrum 5.

Maria Sopena-Rios, investigadora del BSC y primera coautora del estudio, explica que los análisis del sistema inmunitario hasta ese momento se llevaban a cabo a partir de la media de muchas células a la vez, lo cual no permitía estudiar los efectos progresivos del envejecimiento. “Con el análisis célula a célula y una muestra mucho más grande, hemos podido detectar estos patrones y compararlos de manera robusta entre sexos biológicos”, destaca la experta.

“Muchos estudios todavía no tienen en cuenta el sexo en sus análisis, o directamente solo utilizan datos de hombres, de manera que dejan preguntas clave sin respuesta. Nuestra investigación nace precisamente de esta necesidad y combina una mirada científica con perspectiva de sexo, datos inclusivos y un gran poder computacional”, afirma Marta Melé, líder del grupo de Transcriptómica y Genómica Funcional del BSC y directora del estudio.

Aida Ripoll-Cladellas, investigadora del BSC y primera coautora del estudio, recalca el papel fundamental del sistema inmune en todo el organismo: “Las diferencias que hemos observado tienen un impacto generalizado muy importante en todo el cuerpo. Entender mejor el envejecimiento del sistema inmune puede ayudarnos a entender procesos que van más allá de la sangre y afectan a múltiples tejidos”.

La investigación es un primer paso en la incorporación del sexo biológico como variable clave en la medicina de precisión del envejecimiento y abre vías al desarrollo de estrategias preventivas, diagnósticas y terapéuticas mejor adaptadas a las necesidades individuales de cada sexo.