El movimiento suave de un minuto que aliviará tu dolor de rodillas

Los profesionales recomiendan una serie de ejercicios que ayuda a reducir el dolor articular en las rodillas
¿Es mejor hacer ejercicio por la mañana o por la tarde? La ciencia da la respuesta
Un movimiento de apenas un minuto puede solucionar el dolor de rodillas. Se trata de un ejercicio muy suave que puede lubricar las articulaciones y devolver la movilidad cotidiana. Más que un ejercicio de impacto o de fuerza, que incluso puede dañar más las rodillas, es un ejercicio de movilidad y calentamiento que produce una mejoría notable.
Hay una evidencia científica que demuestran que los ejercicios amables y constantes, como los ejercicios isométricos, estimulan el líquido sinovial. Uno de estos ejercicios es la flexión de rodillas. Vale con sentarse en una silla y elevar el pie, extendiendo la rodilla hasta que quede recta. Para perfeccionar la técnica, hay que mantener dos o tres segundos y bajar muy despacio hasta regresar a la posición actual. Este ejercicio sería repetido unas 10 veces, independientemente del tiempo que se utilice.
Otro de los ejercicios consiste en realizar presión sobre la rodilla con una toalla. También sentado en una silla, hay que estirar la pierna y colocar una toalla debajo de la rodilla, presionando suavemente contra la toalla durante cinco segundos y luego relajarla. Todo esto durante 10 repeticiones. Un ejercicio estando de pie, puede ser colocar el pie sobre una silla y flexionar la rodilla hasta donde no haya dolor.
En qué caso acudir a un médico o un profesional
Las elevaciones de pierna, acostado bocarriba también son otra opción que contribuyen al alivio de dolor de rodilla, reforzando la musculatura y evitando lesiones en las articulaciones más sensibles, especialmente en cierta edad. El cuerpo proporciona información de lo que nos va sucediendo, por eso es importante escucharlo y estar atento a cualquier señal de dolor.
En caso de practicar ejercicio o algún movimiento de impacto, y sentir una punzada muy agua, es necesario parar y mantenerla inmóvil hasta dejar de sentirlo. Una inflamación, por leve que sea, puede indicar que algo no está funcionando como debería. Y en caso de tener molestias persistentes, es necesario acudir a un profesional o médico para recibir un diagnóstico adecuado.

