La importancia de vigilar el asma, una de las enfermedades crónicas más comunes en España: “El 80% de los asmáticos están mal controlados”
Entre los síntomas del asma se encuentran la fatiga, la tos y los pitidos
Para el asma son cada vez más los tratamientos que se llevan a cabo, un control imprescindible para la mejora de la salud del paciente
El día cinco de mayo se celebra el Día Mundial del Asma, una enfermedad crónica que produce inflamación en las vías respiratorias y que afecta a millones de personas en todo el mundo. Sus síntomas, entre los que se encuentran fatiga, tos y pitidos, los sufren más de 2,2 millones de personas en España y, cada año, son 175.000 nuevos casos los que se diagnostican.
En honor al Día Mundial del Asma, son muchos los hospitales de toda España los que preparan diferentes iniciativas para concienciar a la población, siendo fundamental la información sobre esta enfermedad, para tratar la misma de la forma adecuada.
Una enfermedad poco controlada
En el Hospital de A Coruña, el neumólogo Luis Domínguez habla del asma y la define como "una enfermedad inflamatoria bronquial que se caracteriza por producir episodios de broncospasmo que le da dificultad respiratoria al paciente y puede conducir a que ingrese o incluso a que se muera".
Esta afección, al igual que muchas otras, conlleva un cuidado diario, aplicándose cada vez tratamientos más importantes y un control imprescindible para la mejora de la salud del paciente. El doctor Luis Domínguez recalca que "por suerte en nuestro país disponemos de un arsenal terapéutico importante, todos los pacientes tienen disponibilidad de utilizar los fármacos, pero no lo hacen, lo cual significa que de tener un 100% de control, solo tenemos un 20%".
Ante estos datos, el neumólogo recalca que el control total de la enfermedad sería "lo óptimo" pero que, en la actualidad, "el 80% de los asmáticos están mal controlados, parcialmente o no controlados, y eso es algo muy grave, porque al final son pacientes que van a tener peor calidad de vida y riesgos de agudizaciones".
Es por esto que el tener un buen diagnóstico es imprescindible, ya que conocer bien esta enfermedad puede evitar su empeoramiento en el paciente y una subida en los diagnósticos que, cada año, aumentan en miles de nuevos casos.