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Fibromialgia y síndrome de fatiga: la "realidad de miles de personas" que sufren dolores crónicos e invalidantes

Fibromialgia y síndrome de fatiga, dos enfermedades crónicas e invalidantes
Fibromialgia y síndrome de fatiga, dos enfermedades crónicas e invalidantes. Informativos Telecinco
  • En España, la fibromialgia la sufren cerca de 275.000 personas, según el INE

  • Desde las asociaciones de fibromialgia se piden unidades médicas especializadas y la jubilación anticipada

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El 12 de mayo es el Día Internacional de la Fibromialgia, una enfermedad crónica que se asocia con un dolor fuerte y constante acompañado de fatiga intensa, alteraciones de sueño o niebla mental. Estas son solo algunas de las manifestaciones que sufren las personas que padecen fibromialgia que, según la OMS, son cerca del 2% de la población, siendo mucho más común en mujeres que en hombres.

A esta enfermedad se le atribuyen alrededor de 100 problemas. En España, la fibromialgia la sufren cerca de 275.000 personas según el INE aunque, según las asociaciones, esta afección está infradiagnosticada. Desde la Sociedad Española de Fibromialgia y Fatiga Crónica (SEFIFAC), dan visibilidad a esta enfermedad que es "la realidad de miles de personas".

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Causas desconocidas y diagnóstico complejo

Para la enfermedad de la fibromialgia se tarda mucho en llegar a un diagnóstico y en el Día Mundial se van a celebrar actos por toda España entre las principales reivindicaciones la creación de unidades médicas especializadas o la jubilación anticipada a los 56 años.

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La complejidad en el diagnóstico se debe a que las causas son desconocidas y algo confusas, ya que hay muchos factores implicados en las dolencias de esta enfermedad.

Desde el Hospital del Mar, en Barcelona, explican que algunos pacientes la han desarrollado tras un estrés físico o emocional y otros debido a consecuencias por un traumatismo o una enfermedad. En la mayoría de los casos parece ocurrir sin causa aparente.

La hipótesis más probable es que la fibromialgia se origina por un trastorno en el modo en que el cuerpo procesa el dolor, más concretamente en un aumento en la sensibilidad a estímulos que en personas normales no son dolorosos.

Qué es la fibromialgia y síntomas

La Fibromialgia es una enfermedad reconocida por la Organización Mundial de la Salud en el año 1992 y constituye una de las situaciones más representativas de dolor crónico en la población, así como uno de los problemas sanitarios más actuales en los países en desarrollo.

Un estudio sobre fibromialgia de Antonio Collado Cruz, Coordinador Unidad de Fibromialgia Hospital Clínico de Barcelona, explica que esta enfermedad se presenta principalmente en la edad mediana de la vida (de 30 a 50 años) y después disminuye lentamente.

Collado Cruz menciona que "en todos los estudios, la Fibromialgia es mucho más frecuente en las mujeres que en los hombres, siendo la prevalencia entre las mujeres de nuestro país de un 4,2% frente a un 0,2% de los hombres. Aunque puede afectar también a la población juvenil, lo hace en menor proporción".

Entre sus síntomas están el dolor, generalmente en estructuras musculares (trapecios, cuadrado lumbar, glúteos, etc...) acompañándose de bandas de tensión o contracturas en hombros y caderas, dolor articular (en dedos de las manos, rodillas, etc...).

La fatiga, la alteración del sueño, la Cefalea Crónica (Migraña, Cefalea de Tensión o Mixta), Síndrome del Intestino Irritable y Disfunción Temporo-Mandibular, son otros de los síntomas más comunes de la enfermedad.

Cómo tratar la enfermedad

Según el Instituto Nacional de Salud, la fibromialgia puede tratarse con una rutina de ejercicio Físico en la que se recomiendan actividades aeróbicas de bajo impacto como caminar, natación o gimnasia en agua, de forma regular unas tres veces por semana.

Establecer rutinas para mejorar el descanso y evitar o reducir el consumo de cafeína y alcohol, también ayuda a mejorar los síntomas y gestionar el estrés, algo que empeora los dolores de fibromialgia.

Para ayudar a mejorar el dolor crónico, el apoyo psicológico también puede ser de gran ayuda, acudiendo a terapia cognitivo-conductual para aprender a manejar el dolor crónico.