Los padres de Leire, una niña que necesita un perro de asistencia, denuncian trabas del colegio para iniciar su adaptación: “Nos están dando largas”

Tras lograr los fondos para el perro, ahora debería iniciarse un proceso de formación, también dentro del centro escolar
Una familia de Redondela, Pontevedra, busca fondos para conseguir un perro de asistencia para su hija Leire: "No es una mascota"
RedondelaLos padres de Leire, una pequeña de ocho años, diagnosticada con retraso cognitivo TDAH, Trastorno del Espectro Autista (TEA) han pasado varios meses intentando conseguir los fondos necesarios para hacerse con un perro de asistencia para su hija; un animal de apoyo que le aporte seguridad, autonomía y apoyo en sus momentos más críticos.
Pensaban que ya habían superado el reto más complicado, el de conseguir el dinero. Ahora con la primera fase superada, Miel, un labrador de cinco meses de edad, ya está con Leire, pero su familia se ha encontrado con otro muro. Denuncian que no puede iniciar la formación con el perro de asistencia en el colegio, porque la administración y el centro educativo les ponen "trabas al proceso".
Leire se encuentra en proceso de vinculación con un perro de asistencia, formado por la adiestradora homologada Vanesa Arias Méndez, del Centro de Formación Ramalladas, un centro acreditado por la Xunta de Galicia. En esta etapa “crucial del proceso”, explican, “el perro necesita incorporarse al entorno escolar”.
Los padres denuncian que el colegio les está "dando largas" para dilatar el proceso
Pero el centro educativo, según denuncia Alba, la madre de Leire “lleva meses dando largas”. Explica que fueron avisados de este procedimiento antes de Navidad, “incluso teniendo una reunión formal con todo el equipo directivo del colegio y la adiestradora el día 3 de Febrero”, detalla.
El colegio nunca ha emitido una negativa formal por escrito, confirma la familia. Pero cuando les comunicaron que la adiestradora iba a iniciar las visitas al centro, la directora y la jefa de estudios citaron a los padres en el centro y allí les leyeron “en voz alta una carta en la que, citando parcialmente la Ley 10/2003, concluían que Leire no tendría derecho al perro por no tener discapacidad física o visual, ignorando deliberadamente que esa misma ley reconoce en su artículo 2 otros tipos de perros de asistencia”, explica la madre.

Los padres siguieron insistiendo con el colegio, porque el curso avanzaba, y desde el centro educativo “siguieron dando largas”, afirma. “Leire tiene derecho a entrar con el perro de asistencia”, pero están buscando "todas las excusas posibles para aplazar la autorización", lamenta la madre de la pequeña.
Alba acudió a Inspección de educación, para intentar agilizar el proceso, pero los trámites siguen sin avances. Desde la Inspección de educación, la respuesta que ha recibido la familia es que el expediente está en el proceso de trámite y tienen tres meses para su resolución.
Es un perro certificado en formación, recuerda la madre, “y le piden un montón de documentación para alargar el proceso, para que este curso ya no pueda tener formación”, denuncia. “Y si no se da estos primeros meses, luego va a ser muy complicado”.
“Desde que pedimos que se abriera un protocolo de acoso, hace unos años, el colegio está privándola de todos sus derechos”, afirma la madre, “nos están haciendo la vida imposible”, quien afirma que incluso les han “invitado a que nos fuésemos del colegio”. “Si la ley dice que Leire tiene derecho a tener un perro de asistencia, no hay mucho más que hablar, pero ahora están alargando los plazos”, se queja Alba.
El colegio niega que haya ningún conflicto
Desde la dirección del centro educativo CEIP Reboreda de Redondela niegan que haya “ningún conflicto” en este proceso. “No hay ningún problema” con esta familia, aseguran sin querer dar más detalles, y mantienen que “esto está en proceso” y que siguen “órdenes de la dirección de educación y de la Inspección de educación”, desmintiendo que haya “ningún tipo de conflicto”.
Pero la familia de Leire no se rinde. “Hemos presentado reclamaciones en registro, acudido al Valedor do Pobo y no descartamos emprender acciones legales”, anuncian. Su madre además está dispuesta a “una huelga o plantarme delante de la Xunta, si en una semana siguen sin darnos plazos”, afirma, desesperada por la falta de respuestas: “Una niña con autismo, un derecho reconocido por ley, un colegio que bloquea, una inspectora que mira hacia otro lado, y un curso escolar que se acaba”, concluye Alba, mientras espera que Leire y su inseparable perro Miel puedan dar un paso más en este camino.
