El calor extremo llega a las aulas antes de acabar el curso alcanzando los 35 grados: "Un colegio es un entorno más vulnerable, no sé cómo podemos tolerarlo"

Expertos alertan del impacto del calor extremo en las aulas con temperaturas de hasta 35 grados
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La lluvia da una tregua en Galicia, aunque Asturias continúa este jueves en aviso naranja por precipitaciones. La otra gran preocupación meteorológica está en el norte, pero por una razón muy distinta. El País Vasco se encuentra bajo aviso por altas temperaturas y Bilbao podría rozar los 40 grados en los próximos días. De cara al fin de semana, ciudades como Bilbao y San Sebastián superarán los 40 grados y se alcanzarán los 43 grados, las máximas previstas en España.
El calor ya empieza a hacerse notar en el interior de Guipúzcoa, donde la alerta naranja por altas temperaturas se ha activado desde primera hora de la tarde. Un episodio de calor intenso que ha llegado de forma repentina y que está afectando especialmente a los escolares, cuando todavía faltan días para que termine el curso.
Aulas a 35 grados y patios de hasta 60
Las altas temperaturas se dejan sentir dentro de los centros educativos. En institutos de Madrid y Barcelona se han registrado 35 grados en las aulas, mientras que en Sevilla los patios de algunos colegios del barrio de Triana han alcanzado los 60 grados.
Una situación que, según denuncian profesores y expertos, se está adelantando cada vez más en el calendario. La directora del CEIP José María, en Madrid, asegura que cada curso la situación empeora: "Antes eran los últimos quince días del curso, pero ahora ya en mayo son además temperaturas muy altas".
Unas condiciones que repercuten directamente en el aprendizaje. Belén Arcioles, profesora, también percibe los efectos del calor en los alumnos más pequeños: "La capacidad de atención y concentración es mínima".
Un problema educativo y también sanitario
La situación no solo supone un problema para el rendimiento académico, sino también un riesgo para la salud. Greenpeace ha registrado con cámaras termográficas más de 40 grados en instalaciones deportivas de Alicante, mientras que en Ourense las temperaturas no bajan de los 27 grados, el límite máximo permitido por la legislación para determinados entornos laborales.
Óscar del Estal, docente, cuestiona que estas condiciones se acepten en los colegios: "En una oficina no toleramos este tipo de temperaturas; pues en un colegio, que es un entorno más vulnerable, no sé cómo lo podemos tolerar".
Los expertos reclaman medidas urgentes para adaptar los centros educativos a un escenario de olas de calor cada vez más frecuentes. Entre las propuestas figuran las ventilaciones cruzadas, la instalación de protectores solares para reducir la incidencia directa del sol y la ampliación de las zonas de sombra: "Hay que instalar mucha más cobertura verde, más espacios de sombra", insisten los especialistas.
Sin embargo, son todavía pocos los centros educativos que han realizado inversiones para hacer frente a estas condiciones. Un desafío que, advierten, irá en aumento debido a unas olas de calor cada vez más intensas, más habituales y con una mayor incidencia durante el periodo lectivo.
